Mauricio Claver-Carone, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) visitó días atrás Uruguay, donde se reunió con el presidente Luis Lacalle Pou y su equipo. En entrevista con el diario uruguayo El País, aseguró que su trabajo al frente del organismo multilateral es “abogar porque todas las empresas escojan Latinoamérica y el Caribe antes de escoger a China, a Vietnam, a Malasia o a cualquier país de Asia”.

“Es indiscutible, y no es un juicio político, que las empresas chinas no suben los estándares de transparencia, pero lo bajan. Esa es otra razón por la que estamos financiando, empujando, incentivando, a empresas no solamente norteamericanas, europeas, japonesas, coreanas, a que vean a Latinoamérica como destino. Porque con ellas, traen mejores prácticas”, afirmó.

Aseguró que el BID está para ayudar a la región e insistió en que su postura no es geopolítica: ”Si una empresa quiere mudarse de China a Uruguay, yo le financio la mudanza y el proyecto. Eso no es una cuestión geopolítica, no es una cuestión anti-China, es cuestión de ser pro América Latina y el Caribe”.

Claver-Carone explicó que otra lección importante con el tema de China en la región es que la corrupción y los casos de Odebrecht le hicieron mucho daño a la región por muchas razones. Según detalló, los escándalos de corrupción cambiaron las percepciones en la región en particular en lo que son las licitaciones: “Se creó una cultura como respuesta a lo de Odebrecht, en las licitaciones, en que todo era basado en precio contra calidad. ¿Qué ocurrió? Para no ser acusados de ser corruptos en una licitación, se escogía la que era más barata. Si no se escogía la más barata era como que tenía que haber una corrupción. Ahí, el gobierno chino que subsidia y obviamente tiene prácticas no competitivas, tomó ventaja de ese cambio de mentalidad y ha podido subsidiar a sus empresas. Aunque a mediano y largo plazo sea más caro, ha sido una manera en la que ha bajado también no estándares de transparencia, pero de calidad en la región”.

El presidente del BID enfatizó en la entrevista con Fabián Tiscornia en la necesidad de luchar contra la corrupción. “El populismo que vimos en los últimos 20 o 30 años en la región, es raíz de un mal, que es la corrupción. Lo que la gente busca es transparencia, vehículos para que se atiendan sus necesidades, demandas, esa falta de inversión en infraestructura que hace que la población quiera y demande más y mejores servicios: mejor transporte público, mejores servicios en educación, mejores servicios en salud, etc”.

Para Claver-Carone, “el populismo no tiene ideología” y recalcó que la falta histórica de inversión en infraestructura en la región es lo que favoreció a la corrupción: “Todos los niveles de burocracia, los trámites que se crean. Una empresa que quiere establecerse, el costo de ingreso es cuatro, cinco, seis, siete niveles. Cada nivel, es un nivel para alguien beneficiarse de corrupción. Hay que combatir la falta de inversión con las ineficiencias, que es lo que ha nutrido la corrupción y de ahí que entonces se puede atender los males de la población”.

El cubanoamericano insistió en el poder de cambio que puede tener el BID porque, advirtió, no tiene el estigma que tiene el Fondo Monetario Internacional en la región. “Ojalá se pudiera eliminar el estigma del Fondo en la región. Fui representante de EEUU en el Fondo y lo intenté, intenté vendiendo un nuevo FMI que quiere tener un mayor rol social, que no era con las condiciones, etc. Y lo intentamos en Argentina y no funcionó, se quedó el estigma y creo que es peor ahora. No es una alternativa”.

Ese estigma que tiene el FMI, explicó, es una de las razones por las que los países con necesidades financieras “van a ir primero al BID, y si el BID no puede, van a ir a la CAF u otras de las regionales”. Y alertó que antes de ir al FMI, los países regionales prefieren recurrir a China. “Es menos riesgoso políticamente ir a China (por financiamiento) que al Fondo”, dijo. Por eso, agregó, el BID está mostrando “el valor holístico de su financiamiento”

Claver-Carone reveló que cuando habla con inversores institucionales que miran a la región, siempre la primera pregunta es: riesgo político. “Es en todos los países, con muy pocas excepciones, una excepción es Uruguay”, dijo y agregó que otras excepciones son Paraguay, Ecuador y República Dominicana. “Son países que están enfocados en políticas públicas buenas para incentivar la inversión. Creo que son países laboratorios de innovación, de trabajar y colaborar con el BID”, agregó.

El líder del BID, además, remarcó que cree que Uruguay podría ser un Silicon Valley del Sur: “Podría ser líder en la región en cuestiones del sector digital. Uruguay es un país en el que si podemos innovar, crear cosas nuevas, de impacto, después se podrían replicar en otras partes de la región”.