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Cuando lo único que sirve es ganar, se hace caso omiso de la altura y se entra a jugar tal como si se estuviera en el llano.

Eso fue lo que hizo ( o intentó hacer Universidad de Chile en El Salvador). Conscientes los azules que el empate esta vez en El Salvador servía de muy poco, porque sumar sólo un punto podía significar hasta quedar en zona de ascenso directo al término de esta fecha, el partido se planteó de igual a igual desde el inicio.

Para ello, Cristián Romero dispuso una clara línea de tres con Casanova, González y Arias, con el objetivo evidente de darle libertad a Morales y Andía para que pudieran subir a su antojo por las orillas, acompañando a Junior Fernandes que rotaba por ambas puntas y dejando a Larrivey como punta a punta. juntándose por el medio con un muy activo Cañete

En este esquema, obviamente que el trabajo de Espinoza y Galani es fundamental, porque tenían que cumplir mucho terreno para evitar que Cobresal les hiciera daño cuando tuviera la pelota.

Porque Gustavo Huerta también dispuso lo suyo, sorprendiendo con cuatro delanteros nominales (Reynero, Donoso, Salinas y el venezolano Hurtado), que por momentos le crearon más de algún problema por superioridad numérica a los defensas azules y de ahí la importancia de la colaboración en defensa de los volantes universitarios.

Ahora bien, en el fútbol no siempre “querer es poder” y por lo mismo, más allá de estas buenas intenciones ofensivas, lo cierto es que tanto Requena como De Paul no tuvieron mucho trabajo en el primer tiempo. El arquero de Cobresal se vio exigido por un cabezazo de Larrivey y el portero azul vio pasar uno que otro centro con alguna sensación de peligro, especialmente uno que empalmó Reynero uno en el segundo palo, además de un par de remates desde fuera que lo obligaron a volar hacia sus costados.

Por lo mismo, no extrañó el 0-0 al término de los 45 minutos iniciales.

Y tampoco pudo ser una sorpresas los rostros que denotaban disgusto e inconformidad en Romero y Huerta.

GAETE EN COBRSAL Y LESIONADO DE PAUL

La novedad al volver los equipos del descanso fue el ingreso del rapidísimo Juan Carlos Gaete, quien fue bien abierto por la izquierda para impedir el adelantamiento de Andía y a su vez para crearle problemas con su velocidad.

Y antes de los 5 minutos vino la primera gran contrariedad para Universidad de Chile, porque al cortar un centro Fernando de Paul volvió a resentirse de una lesión que lo aquejaba desde un choque con Reynero en el primer tiempo y debió dejar la cancha. Lo reemplazó Cristóbal Campos.

A contar de ese momento, fue Cobresal el que tomó la iniciativa y comenzó a aprovechar lo que es una constante: el equipo visitante va bajando físicamente a medida que corren los minutos.

Y este dominio pareció que tenía premio en un cabezazo perfecto de Donoso que derrotó completamente al joven arquero de Universidad de Chile. Sin embargo, acertadamente el árbitro Cristián Garay marcó un empujón previo de Gaete a Rocky González, que lo dejó sin opción de saltar junto al delantero cobresalino.

Como contrapartida, en un contragolpe Fernandes habilitó muy bien a Larrivey y este no llegó por centímetros para definir frente a Requena.

A esa altura, ya se sabía que hubo dos penales en Santa Laura: uno perdido por Juan Cuevas para Everton y otro convertido por Gonzalo Sosa para Melipilla.

En consecuencia, Los Potros dejaban atrás por dos puntos a esta U que empataba en El Salvador. Por lo mismo, en un último intento por ganar el partido, Cristián Romero mandó a la cancha a buscar el cabezazo salvador al venezolano Del Pino Mago (¡que no jugaba desde la primera fecha!) y a Mario Sandoval para aprovechar su potente remate de distancia, ayudado por los efectos de la altura.

AHORA, A REZAR

No pasó nada de eso y otra vez Universidad de Chile se quedó en cero, completando cuatro partidos sin marcar un gol. Así, obviamente no se puede ganar.

Y al no ganar te vas quedando cada vez más atrás en la Tabla, como le pasa ahora a Universidad de Chile. Que ya no depende ni siquiera de si misma para no quedar en zona de promoción e incluso en zona de descenso. Porque basta con que La Serena y Curicó Unido saquen un punto en sus partidos con Unión Calera y Palestino para que los azules queden antepenúltimos.

Ahora, si se da la  gran sorpresa y Huachipato le gana a Universidad Católica, ni hablar…¡descenso directo!

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/Fotos. Twitter Cobresal y Universidad de Chile