Estamos sólo a unos días de elegir a quien se entregará la batuta como en una orquesta, para dirigir los destinos de nuestro país, donde tenemos muchas personas con intereses diversos, donde se deben conjugar muchas variantes difíciles de decidir.

Hace mucho tiempo que una elección presidencial y también parlamentaria, no reunía tanta inquietud e incertidumbre, por la importancia de transitar en diferentes caminos que tal vez nos lleve como país, al desarrollo, al pasado, al deterioro y destrucción o al futuro lleno de esperanza y fe.

En el ámbito previsional:

Candidato José Antonio Kast, propone un sistema mixto de pensiones, con una pensión básica universal y un sistema contributivo de capitalización universal.

Candidato Gabriel Boric, sugiere un sistema público de pensiones y un sistema contributivo de reparto, todo en un fondo común.

Candidata Yasna Provoste, es de la idea de tener un sistema mixto de pensiones, con un sistema contributivo y de reparto, en un fondo común.

Candidato Sebastián Sichel, un sistema mixto y un sistema contributivo de capitalización individual.

Estas propuestas son básicas, existen en cada uno de ellos, matices bastante importantes que cada votante deberá evaluar libremente al emitir su voto presidencial.

Nunca había ocurrido, en tiempos de pandemia, una elección tan polarizada y que el tema principal, sea aprobar o no el cuarto 10% de los ahorros de los afiliados a las AFPs, donde los retiros previsionales, han hecho cambiar de idea a algunos candidatos por oportunismo barato y no pensando en la necesidad de las personas, sino en sacar réditos electorales.

Es increíble como se ha ido deteriorando la honorabilidad de los políticos y algunos candidatos, que no respetaron las primarias, que la palabra empeñada vale menos que un paquete de algodón, algunos se desdicen de lo dicho anteriormente, otras han firmado cartas y luego no consiguen romperlas, presentarse sin ninguna experiencia, otros de ser camaleónicos o extremista, la verdad es que son dignos de un análisis más profundo.

Lo más importante es que nuestro voto signifique, un mejor país, una forma de terminar una polarización desatada, y que nuestra decisión sea muy pensada, porque no da lo mismo quien o quienes llevarán nuestro país al  despegue o al precipicio. Sólo usted decide.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com