Los mercados financieros chilenos han estado sometidos a una intensa presión en 2021, en un escenario inusual y muy marcado por el tema político electoral.

Este año se eligieron constituyentes, gobernadores y ahora el país está ad portas de las elecciones presidenciales en la que los favoritos son representantes de los extremos del abanico político.

Con este telón de fondo se produjeron los retiros de fondos previsionales (más de US$ 50.000 millones), un gran aumento del gasto público y un deterioro generalizado de las cuentas fiscales. Todos estos factores, a su vez, han alterado la cotización del dólar –que se desalineó del cobre – y el desempeño de la bolsa, que no ha logrado emular los máximos históricos de Wall Street.

Pero también ha influido en el riesgo país. Claro porque los Credit Default Swap (CDS) a cinco años, que sirven para medir los riesgos de no pago para los papeles soberanos chilenos, se ubican hoy en su nivel más alto desde junio de 2020.

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