Después de más de dos semanas de investigación a través de pericias telefónicas y diversos elementos que influyeran de forma directa o indirecta en las acusaciones que se realizaron en los audios revelados de Francisco Gilabert, juez del encuentro entre Huachipato y Deportes Copiapó, por la promoción, de recibir presiones desde Santiago.

Los días avanzaban y la investigación se fue abriendo. Los antecedentes se iban recopilando a través de quien llevaba esta investigación adelante, Miguel Ángel Valdés, el oficial de cumplimiento de la ANFP, quien no trabaja en Quilín, y que fue contratado para detectar irregularidades dentro de la organización. El abogado no dejó ningún punto al azar. Revisó y analizó cada detalle. Conversó con los árbitros de aquel encuentro, individual y grupalmente. También conversó con Javier Castrilli, entre otros, quienes fueron confesando y entregando una conclusión definitiva: la información divulgada (audio de Gilabert) fue manipulada y organizada para desprestigiar a los árbitros y a la comisión que los comandaba,

“De acuerdo con los antecedentes analizados en el curso de esta investigación, se pudo determinar fehacientemente, en más de 200 páginas del informe de investigación internas, a través de entrevistas, recopilación de datos, informes (externos e internos) y diversas pruebas documentales, que no existe ni ha existido intervención o presión indebida, abuso de autoridad ni injerencia alguna de parte de terceros, respecto a la decisión adoptada por el árbitro, el Sr. Gilabert”, dice parte del escrito.

“En el curso de la presente investigación, se lograron recopilar antecedentes y datos que evidencian la existencia de actos destinados a desacreditar y difundir información distorsionada para desestabilizar el arbitraje chileno, que dañaron a la Asociación Nacional de Fútbol Profesional y la transparencia de la actividad”, complementa.

El oficial de cumplimiento entregó todos los antecedentes al tribunal de disciplina. Lo hizo antes en una reunión que tuvo este lunes, a las 14 horas, con el directorio que comanda Pablo Milad. Los nombres de Francisco Gilabert, Cristian Droguett, Felipe Jerez y Mario Vargas serán analizados para revisar sus casos y evaluar futuros castigos, donde arriesgan ser desvinculados para siempre de la ANFP.

Durante la tarde, los clubes del fútbol chileno fueron notificados a través de un email sobre la situación y posterior denuncia.

Por Ignacio Soto Bascuñán