La palabra “Herencia” inmediatamente nos hace pensar en que somos afortunados y recibiremos un dinero o un bien material, de parte de algún familiar que haya fallecido y se acordó de nosotros y un día dijo protegernos cuando llegase ese momento. Sin embargo, no siempre es así y son casos acotados ya que se requiere cumplir algunos requisitos muchas veces desconocidos para la mayoría de las personas.

Dicho lo anterior, debemos considerar qué, en el ámbito previsional, la palabra “Herencia” se refiere exclusivamente al fallecimiento de un afiliado a una AFP, o fallecido que se encontraba pensionado por esa entidad, es decir por retiro programado, y “No” tenía beneficiarios legales, como son el cónyuge, hijos menores de 18 años o hasta 24 años al momento del fallecimiento, ni tampoco hijos reconocidos fuera del matrimonio.

Solo en el caso anterior, y no contando con ningún o de esos “beneficiarios legales de pensión” recién en ese caso, los fondos del afiliado o pensionado en una Administradora de Fondos de pensión, constituiría “Herencia” a ser entregada al familiar directo más cercano.

Esta “Herencia” corresponde a los fondos acumulados por el afiliado o pensionado fallecido, se refiere a la cuenta individual de cotización obligatoria, las cotizaciones voluntarias, los depósitos convenidos, ahorros previsionales voluntarios, fondos de ahorros de la cuenta de indemnización, que acumulaba el fallecido y no habían sido utilizados o retirados, por lo mismo, es entregado a familiares consanguíneos.

Las Administradoras de Fondos de Pensiones, indicaron que se ha producido un monto récord en herencias a las familias cuyos afiliados o pensionados por esas entidades hayan fallecido en 2021. Cabe señalar, que el hecho de que los fondos sean “heredables” es algo que las personas valoran y consideran que se debe mantener, porque ello ratifica lo esencial, que es que la propiedad de esos ahorros de las personas, siempre les ha pertenecido sin discusión alguna.

Los gobiernos pasan, las ideas se renuevan, se producirán cambios beneficiosos y otros destructivos, pero lo importante es siempre respetar la propiedad de esos dineros, que está en la constitución actual, con todas las modificaciones que ha tenido y que lleva obviamente, la firma de presidentes de la república, y que se consigne mantener lo consagrado en la carta magna, como son los ahorros previsionales y una verdad de perogrullo, para quienes han ido construyendo este país con ahorro, esfuerzo y trabajo.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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