El Reino Unido ya se encuentra en plena recesión y la inflación va camino de alcanzar el 14% este año, según las previsiones de la Cámara de Comercio Británica (BCC por sus siglas en inglés), que aumentan la presión sobre el nuevo Primer Ministro del país para que actúe con rapidez y evite una calamidad económica.

El grupo de lobby empresarial afirma que espera que la economía siga su contracción del segundo trimestre con dos periodos más de declive para redondear el año antes de un magro repunte de sólo el 0,2% en 2023.

El BBC atribuye el desmoronamiento de las perspectivas al aumento de los costes de la energía y a la disminución del gasto de los hogares y de los salarios reales, así como a unas perspectivas de exportación más débiles, a las malas condiciones de inversión y al debilitamiento de la confianza empresarial.

Mientras tanto, la inflación alcanzará el 14% este invierno, según el BCC, y será del 5% a finales de 2023. Aunque las previsiones son menos dramáticas que otras publicadas en los últimos días, la advertencia del grupo de lobby contiene un poderoso alegato en nombre de las empresas británicas para que se actúe de inmediato.

“El tiempo se agota rápidamente”, dijo Alex Veitch, director de política del BCC. “El Gobierno debe dar un paso adelante y hacer lo necesario para proteger las empresas, los medios de vida y los puestos de trabajo. Las presiones inflacionistas extremas que ya existen no harán más que aumentar a medida que nos acerquemos a la Navidad”.

/gap