El presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino, avisó este lunes que les exigirá a todos los países asociados que tengan al menos un estadio en su territorio con el nombre Pelé, en homenaje a la leyenda brasileña que murió el jueves pasado en San Pablo.El máximo dirigente del fútbol mundial hizo esta propuesta en un breve contacto con los medios cuando se acercó para participar del multitudinario funeral que se desarrolla en el estadio de Vila Belmiro, la casa de Santos, el club donde brilló O’Rei durante la mayor parte de su gloriosa carrera y donde miles de personas acuden a darle el último adiós, desde ayer lunes

“Vamos a pedir que todos los países del mundo tengan al menos un estadio con el nombre de Pelé para que los niños conozcan su importancia”, adelantó Infantino en honor al tricampeón mundial con el seleccionado de Brasil (1958, 1962 y 1970).

Consultado por sus sensaciones al conocer la noticia de la muerte, el titular de la FIFA confesó “mucha emoción, tristeza, pero también sonrisas porque nos regaló muchas sonrisas. Pediremos que todo el mundo respete un minuto de silencio”.

El presidente de la FIFA abandonó el estadio de Vila Belmiro tras presentar durante más de dos horas sus respetos a Pelé, a quien también despidió el titular de la Conmebol, el paraguayo Alejandro Domínguez.

La capilla ardiente donde despedirán a Pelé durante 24 horas. Foto: APLa capilla ardiente donde despedirán a Pelé durante 24 horas. Foto: AP

Casi simultáneamente, mientras partía el presidente de la FIFA, llegaron dos de los nietos de Pelé, Octavio y Gabriel, a quien O Rei tuvo de su hija natural Sandra Regina (reconocida recién en los 90).

Desde primera hora de la mañana, los seguidores, muchos llegados de otras ciudades de Brasil, hacían fila ante el estadio de Vila Belmiro y coreaban “¡Pelé, Pelé!”, a la espera de acceder al terreno, donde fue colocado el féretro abierto rodeado de coronas de flores blancas.

Entre lágrimas, su tercera esposa, Marcia Cibele Aoki, fue una de las primeras en acercarse. Vestida de negro, pasaba la mano sobre la cabeza del astro, con quien se casó en 2016.

También arribó al estadio el padre de Neymar, Neymar Senior, mientras la fila de hinchas para rendir homenaje a “O Rei” crece bajo el sol del verano brasileño y con una temperatura de 32 grados. “Con mucha tristeza mi hijo me pidió para estar aquí. Que en el lugar de él pudiese dar apoyo a la familia, porque uno sabe cómo es de triste perder a alguien. No perdimos solo a un deportista, perdimos al ciudadano, perdimos a la persona Pelé”, declaró Santos a periodistas.

“Pelé fue inspiración para todos nosotros, inspiró a este deporte, a todas las generaciones, Pelé fue siempre referencia. Es un momento triste para todos los brasileños. Perdimos a Edson Arantes. Nos deja tristes y Neymar no viene”, completó Santos.