“En términos generales es la que usa Batman”. Así describió el general director de Carabineros, Ricardo Yáñez, el nuevo elemento de seguridad que utilizarán los funcionarios policiales. La máxima autoridad policial, hacía referencia a un nuevo tipo de arma no letal que comenzarán a portar los efectivos policiales, y que busca dotar de mayores implementos de defensa personal a los carabineros, quienes han sido víctimas de agresiones, las que incluso han terminado con funcionarios fallecidos. El último de ellos fue el sargento segundo Carlos Retamal, quien murió luego de que un delincuente lo agrediera con un fierro al oponerse a un control policial.

La exposición del general se dio durante la última comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados, mientras se discutía un proyecto de ley que introduce cambios a la normativa sobre la legítima defensa de los funcionarios policiales. Según especificó Yáñez, durante la entrega de vehículos policiales, momento en el que se reunió con el Presidente Gabriel Boric, le habría propuesto al Mandatario “la implementación de un cinturón operativo distinto donde el carabinero va a tener otros elementos en el cual va a poder hacer uso, y que son menos letales, antes de llegar a hacer uso de su arma de fuego”.

Seguido de aquello, especificó las nuevas medidas e implementos policiales que se utilizarían para proteger a los carabineros. En ese sentido, explicó que se entregarían a los efectivos policiales un nuevo dispositivo, concretamente se trata de un BolaWrap. Este fue descrito por el general como “un elemento para inmovilizar a las personas a través de una piola acerada que se lanza a través de un dispositivo y que permite inmovilizar a la persona sin generarle daños, lesiones, etc”.

Junto con eso, y ante los legisladores, la describió “como la que usa Batman, en términos generales es la que usa Batman. Se dispara, tiene un láser que permite apuntar y garantizar que la persona pueda ser inmovilizada y poder reducirla”.

En detalle, dicha arma no letal consiste en un dispositivo de contención remota que luce como un táser eléctrico, sin embargo, opera de otra manera. Al momento de activar el dispositivo, desde hasta ocho metros de distancia, este dispara una cuerda de kevlar que se enreda en el cuerpo del sospechoso, principalmente en sus piernas.

Este tipo de armas permite reducir al sujeto a distancia, antes de tener que aplicar algún tipo de arma de mayor letalidad. El mismo sitio del fabricante ha publicado una serie de videos en las que comparte procedimientos policiales donde se ha hecho un uso exitoso del dispositivo, el que es anunciado por los oficiales -antes de usarlo- con la frase “bola, bola, bola”.

Las armas descartadas

Mientras se refería a los nuevos implementos de seguridad, Yáñez descartó el uso de táser de electroshock, a pesar de que formaba parte de la discusión durante el último tiempo. En octubre, el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, aseguró sobre el uso de esta arma que estaban analizando si, eventualmente, “es posible incorporar este tipo de armas no letales. No es algo que esté resuelto y se va a resolver en el marco de este trabajo que termina en noviembre”.

Yáñez, por su parte, descartó tajantemente el uso de esta arma: “El táser, pese a que se usa en todo el mundo, en Chile ha sido un elemento que ha sido de discusión y que finalmente no lo vamos a utilizar”.

Ante la discusión de entregar mayor poder de fuego a los funcionarios policiales, el general abordó las propuestas respecto a que los funcionarios porten armas de guerra. “Algunos han hablado de por qué no andamos con fusiles, le explicaba, nosotros tenemos fusiles, si yo disparara un fusil en Santiago, en la Alameda, llego hasta Vicuña Mackenna con el fusil, es imposible que yo ande con un fusil en zona urbana, podré yo utilizarlo en otros lugares, pero quiero decirles que estamos haciendo los mejores esfuerzos”.

Pero entre los implementos que sí serán considerados entre los nuevos elementos de seguridad en Carabineros está el gas pimienta. Si bien este instrumento ya es utilizado, por ahora sólo es empleado por funcionarios de Control de Orden Público (COP), no así por el resto de los efectivos policiales.

Debido a la consulta de uno de los diputados, sobre su masificación, el general director aseguró que los protocolos que existen para el uso del gas pimienta “son sólo para el tema de orden público, pero el carabinero en el ejercicio de sus funciones puede hacer uso de todas las armas que el Estado le entrega para cumplir su función, y dentro de eso se encuentra, y se los estamos comprando a todos los carabineros, para que los tengan como cargo personal y los anden utilizando”.

Más implementos

En el proyecto de ley sobre el presupuesto 2023, enviado por el Ejecutivo al Congreso, contempla un incremento de un 2,3% los recursos destinados a la policía uniformada. En detalle, el mayor incremento se da en la disposición de $ 26 mil millones para la renovación de 1.054 vehículos para la institución.

En esa línea, el director general de Carabineros emplazó a los diputados de la comisión: “¿Ustedes saben cuántas cámaras corporales tiene Carabineros? ¿Cuántas creen que tenemos? 600 cámaras para 53 mil funcionarios. Entonces, dígame qué protección tiene el carabinero frente a eso”.

“Recién ahora se nos entregaron presupuestos para comprar algo de 1.100 o 1.200 cámaras corporales, entonces frente a todo esto seguimos estando en desventaja”, agregó el general. En detalle, Yáñez se refería a parte de la glosa presupuestaria que contempla un presupuesto de $1.628 para la adquirir cámaras corporales para que sean portadas por los funcionarios.

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