El presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), Jorge Riesco, afirmó que, si bien las indicaciones presentadas por el Gobierno al proyecto de royalty a la minería “mejoró el diseño original de la iniciativa”, advirtió que la propuesta todavía “mantiene una carga tributaria excesiva”.

Agregó que estas “afectarán la competitividad del sector, constituyéndose en la práctica en una amenaza a la continuidad de varias operaciones y limitando severamente las inversiones futuras”.

Riesco expuso la postura del gremio ante la comisión de Minería y Energía del Senado, instancia que analiza el proyecto de royalty, señalando que se requiere a la brevedad “consensuar los cálculos del royalty, compartiendo los supuestos de cada modelo y arribar a un escenario probable y compartido, para entregar un solo dato a la comisión de Minería del Senado”.

Asimismo, dijo que es necesario vincular la aplicación del royalty a la operación, considerando la faena minera como unidad independiente que genera la producción, “atendido que cada una tiene particularidades diferentes, incluso dentro de un mismo grupo controlador”.

En cuanto a la determinación del margen operacional minero, Riesco afirmó que “es indispensable que se incorpore la deducción -como lo es en la actualidad-, los gastos de organización y puesta en marcha . Estos gastos forman parte consustancial de la actividad minera”.

El presidente de Sonami planteó también a los senadores la necesidad de medir el impacto del royalty incorporando los efectos que podría generar la reforma tributaria anunciada. “El sector requiere certezas”, aseguró Riesco.

“Es fundamental propiciar un ambiente de impulso a la inversión en el sector minero, de tal forma de incrementar la producción de cobre en un plazo de 5 a 6 años, poniendo particular atención a los proyectos de mediana envergadura, es decir hasta las 200 mil TM de cobre anuales”, añadió.

El presidente de SONAMI dijo que, como consecuencia de una carga tributaria excesiva “Chile se hace menos atractivo que otros destinos para atraer inversiones, lo que va en sentido contrario a lo que pretende el recaudador e incide directamente en las posibilidades de seguir desarrollando la industria y aprovechar nuestro enorme potencial minero”.

Proyecciones para la minería

En el marco del seminario proyecciones económicas, organizado por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), el gerente de estudios de Sonami, Álvaro Merino, actualizó sus estimaciones para el sector el próximo año. Según Merino, el rubro minero crecerá entre 6%-7% en 2023, con una producción de cobre cercana a las 5.700.000 toneladas.

“El crecimiento de la industria minera se explica por la baja base de comparación y el relevante incremento en la producción de cobre, fundamentalmente, de Quebrada Blanca, Pelambres y Escondida”, precisó.

En su exposición, el ejecutivo estimó que el precio del cobre se situaría en un rango entre US$3,3 y US$3,5 la libra y anticipó exportaciones mineras por un monto de US$55 mil millones.

Asimismo, estimó para el próximo año “un mercado del cobre superavitario debido precisamente al importante ingreso de proyectos mineros que estaban retrasados, debido entre otros aspectos a la pandemia. La mayor oferta provendrá precisamente de Latinoamérica”.

No obstante, Merino señaló que en el mercado del cobre también hay que considerar el comportamiento de China que capta el 55% del consumo mundial.

“China está mostrando una marcada desaceleración, donde la política de covid cero junto con la crisis inmobiliaria han afectado su crecimiento, es por ello que recientemente las autoridades han relajado algunos controles y han dispuesto medidas para apoyar al sector inmobiliario. Si bien esta noticia es positiva, consideró que hay que tener cautela sobre el impacto en el crecimiento de mediano y largo plazo”, sostuvo.

Además, se refirió a otros elementos de riesgo que afectan el mercado del cobre como la alta inflación, la probable recesión, los riesgos geopolíticos generados por la guerra entre Rusia y Ucrania y las tensiones entre los dos gigantes de la economía mundial como son precisamente Estados Unidos y China, donde lo que está en juego es la futura hegemonía mundial. Por otra parte, el gerente de Sonami estimó que el presente año la actividad minera tendrá caída cercana a 4,5%, con menor producción de cobre, molibdeno, oro y plata, lo que será parcialmente contrarrestado por el incremento de la producción de no metálicos, particularmente en el caso de litio.

No obstante, el factor más relevante en el retroceso de la actividad minera es precisamente la menor producción de cobre, que pasará de 5.625.000 toneladas en el 2021 a un monto cercano a 5.300.000 toneladas en el 2022, que se explica fundamentalmente, por menores leyes del mineral, problemas técnicos en algunos yacimientos, y reducción en el suministro de agua, particularmente en faenas ubicadas entre las regiones de Coquimbo y Metropolitana.

Agregó que la cotización del cobre, principal producto minero y de exportación del país, que alcanzó el más alto registro histórico en términos nominales, en marzo pasado, paulatinamente ha ido disminuyendo el valor de su cotización, “la que ha estado marcada por los riesgos macroeconómicos de la economía mundial junto con la desaceleración de China, lo que naturalmente está impactando la demanda del metal, a pesar de que los fundamentos del mercado muestran una producción acotada con bajos niveles de inventarios”.

Finalmente, Merino proyectó que el 2022 la economía chilena cerraría con un crecimiento cercano al 2,5% mientras que para el año 2023 se contraería 1,5%.

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