Trabajan de Martes a Jueves, y solo 3 semanas en el mes.
Exigen platos gourmet, para sus paladares delicados; cafetería con bocadillos y dulces más gourmet aún.
Se reunen a danzar tomados de las manos, en vez de trabajar por redactar una nueva Constitución, que ellos mismos solicitaron.
Una anciana insolente en vez de tratar de entender su trabajo, exige a un convencional que renuncie a la comisión en que ella está…, porque fue edecan de un presidente, y no hace introspección a que ella fue acusada de terrorismo y asesinato del matrimonio Luchsinger Mackay, además de otros delitos anteriores, vinculados a la violencia; pero le asignan con cargo a los impuestos de todos los chilenos, un departamento aparte y de una oficina, con la excusa de ser una sacerdotisa, indígena y mapuche, haciendo tabla rasa en aquelli que sabemos… que Chile es un Estado laico.
¡Indignante!, se subieron el sueldo y las asignaciones de $1.500.000 a más de $4.000. 000 y ya se han gastado el 38% de los 8 mil millones de pesos asignados para cumplir el mandato que el pueblo les dió.
Los que hablaban de igualdad, de dignidad, de los privilegios de otros, no han tenido la verguenza de darse privilegios impúdicamente.
¿Que sentirán los ingenuos que se dejaron embaucar por los cuentos justicieros y reivindicadores de éstos nuevos “Robin Hood”, que al parecer están más pendientes de los recientes privilegios adquiridos que de los principios que promovían.
Mientras más conocemos sus acciones más pena y rabia sentimos por éste pobre país.
¿No creen que es hora de que esto termine? ¡Ahora!

David Hernández M