El huracán Ida tocó tierra en Estados Unidos el domingo por la tarde con una intensidad de categoría 4, con vientos máximos sostenidos de 240 km/h, una de las mayores tormentas en alcanzar el sur del país.

Su llegada coincide precisamente con el aniversario del paso del devastador huracán Katrina por Nueva Orleans hace 16 años.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) informó que el “extremadamente peligroso” huracán tocó tierra cerca de Port Fourchon, Luisiana, al mediodía de este domingo.

Al haber alcanzado la categoría 4 de 5 en la escala Saffir-Simpson, tenía la fuerza suficiente para causar daños severos a edificios, árboles y líneas eléctricas.

La velocidad del viento comenzó a decaer a medida que el huracán fue moviéndose hacia al interior, el lunes por la mañana, lo que significa un cambio a categoria 1, con vientos de 153 Km por hora.

Tras tocar tierra, la tormenta se fue ralentizando, moviéndose hacia el noroeste a 16 km por hora, según el Centro Nacional de Huracanes.

El hecho que disminuyera su velocidad al llegar a la costa no es una excepción, sino una tendencia preocupante que ha estado observándose en las últimas décadas.

Cuando esto ocurre, la tormenta genera una devastación mucho mayor, dado que los vientos y las lluvias azotan una región en particular por un tiempo más prolongado.