Cinco años han pasado desde que Angelina Jolie solicitase el divorcio de Brad Pitt. Un proceso largo y complicado que todavía no ha llegado a su fin y a que a medida de que avanza parece incluso más difícil llegar a un acuerdo sobre la custodia de los cinco de sus seis hijos aún menores de edad: Pax, Zahara, Shiloh, Knox y Vivienne. Ha sido ahora con motivo del estreno de su película Eternals tanto en Los Ángeles como en Roma cuando nos hemos percatado de que la actriz ha borrado el tatuaje que lucía en su brazo de Brad Pitt. Hace dos años, con motivo del estreno de Maléfica, trascendió que aún no había decidido borrar su pasado junto al padre de sus hijos, sin embargo eso ya es historia y finalmente ha decidido eliminar las coordenadas de nacimiento de su exmarido. Así lo reseñó ¡HOLA!

Antes de desprenderse de la tinta en su piel, Angelina lucía en su brazo izquierdo siete tatuajes de forma escalonada con las coordenadas del lugar de nacimiento de las personas más importantes de su vida: sus seis hijos Maddox, Pax, Zahara, Shiloh, Vivienne y Knox, mientras que el último correspondía a Brad, que nació en Shawnee, Oklahoma. En un principio este último tatuaje dio pie a un sinfín de teorías entre sus seguidores en el año 2011, algunos apuntaron que tal vez adoptarían otro bebé, sin embargo Jolie se encargó de despejar todas las dudas al confirmar que era símbolo del amor que sentía por Brad Pitt. “Bueno, si supieran que esa es la latitud y la longitud entonces habrían adivinado rápidamente que ese es el lugar de nacimiento de Brad. Es Shawnee, Oklahoma”, comentó Angelina a Extra TV.

Sin embargo la ausencia de tinta en ese espacio de su brazo izquierdo despertó la intriga entre sus seguidores, quienes afirman que es posible que la estrella de Hollywood haya maquillado esa sección de su piel; es decir, no fue un detalle mínimo que haya podido pasar desapercibido.

 

El antes y el después del tatuaje de Angelina. (Especial: ©GettyImages 137141096 y ©GettyImages 1348710640)

 

Unas coordenadas que a día de hoy son prácticamente inapreciables sobre la piel de la protagonista de Inocencia interrumpida. De momento se desconoce si la intérprete se está sometiendo a algún procedimiento estético para borrar este tatuaje, ya que si se mira con detenimiento algunos de esos números son todavía visibles, o si simplemente lo cubrió con maquillaje, como otros seguidores apuntan, pero lo cierto es que la ausencia del séptimo tatuaje ha sido más que evidente en el estreno de su película, dejando de manifiesto aún más el distanciamiento que mantiene con su exmarido, con el que continúa inmersa en una batalla legal que parece no tener fin. Los expertos afirman que para eliminar un dibujo de forma definitiva se necesitarían al menos cinco sesiones de un láser denominado Q-swtched y que entre sesión y sesión tendría que dejar pasar alrededor entre cuatro y seis semanas de descanso, de ahí que quizá el tatuaje no se haya eliminado por completo.

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