Durante la jornada de ayer, el Congreso aprobó la adhesión de Chile al Acuerdo de Escazú, proyecto que suma a Chile al tratado regional en favor del medioambiente. El acuerdo fue visado en el Senado por 31 votos a favor, tres en contra y 11 abstenciones.

La ministra de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola, conversó sobre este tema junto a Álvaro Paci.

La secretaria de Estado afirmó que la adhesión de Chile a este acuerdo significa “ponernos al día en un trabajo más de 12 años. Chile fue el país que propuso este tratado originalmente y posteriormente co-lideró con Costa Rica las negociaciones del Acuerdo de Escazú. Estoy hablando durante el primer Gobierno de la expresidenta Michelle Bachelet como también el primer Gobierno del expresidente Sebastián Piñera. Ahí fue una política de Estado liderar las negociaciones del Acuerdo de Escazú. Finalmente, en el Gobierno del Presidente Piñera se decidió no firmar el acuerdo y ni iniciar el trámite legislativo”.

“Entonces lo primero es que retomamos esta senda, que era una política de Estado en materia de democracia ambiental y derechos humanos en general. Esto es un primer hito muy importante”, indicó.

Una de las razones que tuvo el expresidente Sebastián Piñera para no firmar este acuerdo fue que su adhesión podría exponer al Estado chileno a ser llevado a tribunales internacionales. Ante esta duda, la ministra manifestó que se determinó firmarlo de todas maneras “porque le dimos un tiempo razonable para que la Cámara de Diputados y el Senado analizaran este tema. En el Senado invitaron a expertos para hablar de este acuerdo, donde creo que la conversación y el diálogo con los partidos de oposición sirvieron para espantar ciertos fantasmas y mitos. Claramente en ese tema había una falta de comprensión con lo que dice el acuerdo”.

“El Acuerdo de Escazú establece que cuando los estados parte tienen alguna controversia, deben buscar formas de negociación o una resolución pacífica. Que las propias partes se pongan de acuerdo. Ese es el mecanismo de solución de controversia”, explicó.

“Lo que establece además el Acuerdo de Escazú como un derecho de opción, no una obligación, es que eventualmente un estado al firmar el acuerdo le puede comunicar esta decisión a través de un escrito a la Secretaria General de las Naciones Unidas que le reconoce competencia a la Corte Internacional de Justicia o al sistema de arbitraje internacional”, agregó.

El proyecto deberá ser promulgado por el Presidente Gabriel Boric para comunicar la adhesión del país ante la Secretaría General de las Naciones Unidas. Después de 90 días desde su oficialización, Chile se convertirá en un estado parte.

Políticas de comercio exterior

La ministra también fue consultada sobre la consulta ciudadana sobre comercio exterior que se desarrollará en el país con el fin de modernizar este ámbito.

Sobre esta, la secretaria de Estado afirmó que “esa consulta se va hacer. La fecha exacta aún no la sabemos, estamos en coordinación con el ministerio de Hacienda y de Economía, que también están haciendo procesos de consultas respecto a la reforma tributaria. La idea es no estar consultando en temas económicos al mismo tiempo”.

“Quiero insistir en que será una consulta acotada, que durará tres meses y que tiene como objetivo escuchar a la ciudadanía y sobre todo a los actores fundamentales en materia de política de comercio exterior, como la Academia, el mundo empresarial y la sociedad civil organizada”, indicó.

“Pero no es una consulta sobre los tratados. Es una consulta de cómo Chile mira hacia futuro en la construcción de una política de comercio exterior, cuáles debiesen ser sus ejes fundamentales, teniendo en consideración los desafíos que enfrentamos, pero no es una consulta vinculante”, agregó.

“La idea es que a partir de esta consulta se va a sistematizar a través de un consejo asesor las respuestas que de la ciudadanía y eso será un insumo para establecer las prioridades de la política de comercio exterior”, explicó.

La ministra de Relaciones Exteriores recalcó que “este proceso de consulta está inspirado en lo que han hecho otros países que son socios comerciales de Chile, como Canadá o Australia. Además, existen indicadores de cómo hacer consultas en materia de política de comercio exterior de la propia OCDE, de la cual nosotros somos parte, y la propia Unión Europea, y estamos siguiendo esos ejemplos para hacer esa consulta”.

“No vamos a revisar los tratados, no se están consultando. Los tratados de libre comercio que tiene Chile están firmes. Nadie ha hablado de revisar o ponerle término a los tratados. Eventualmente, pueden haber conversaciones bilaterales para revisar los tratados, pero tienen que ser con sus contrapartes”, indicó.

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