Un momento histórico, en un edificio histórico en una fecha que desde hoy tendrá una doble significancia histórica. A las 13.05 horas del 4 de julio de 2021 los 155 chilenos electos como convencionales asumieron sus cargos en una ceremonia cargada de simbolismos, donde se reflejó el amplio abanico de identidades que interpretan, pero con altas dosis de tensión debido a manifestaciones fuera del ex Congreso Nacional y que obligaron a suspender la sesión por casi dos horas.

Debido a disturbios generados fuera del edificio -en los que miembros de la Lista del Pueblo acusaron que familiares fueron detenidos por carabineros-, una batahola impidió continuar la audiencia en momentos en que ya se cantaba el himno nacional.

Algunos representantes, de forma exaltada como Elsa Labraña, y otros, de forma dialogante como Beatriz Sánchez y Patricia Politzer, solicitaron a la secretaria relatora del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), Carmen Gloria Valladares, interrumpir la ceremonia, a lo que ella accedió. “Vamos a suspender hasta las 12:00 para asegurarnos que el país esté tranquilo y podamos tener la audiencia solemne”, comentó.

Después de esto, varios representantes abandonaron el edificio para reunirse con manifestantes. Otros iniciaron conversaciones con la secretaría técnica -enlace de la Convención con el Gobierno- e incluso algunos propusieron retrasar la ceremonia para mañana, lo que fue descartado por miembros de Vamos Chile que recordaron que para eso se requería de otro decreto presidencial. “Si no se sesiona se tiene que dictar un nuevo decreto, el Presidente no podría dictarlo así nomas, tendría que pasar por el Congreso”, comentó Constanza Hube.

A las 12.30, finalmente, Valladares anunció que “los convencionales que fueron al lugar de los acontecimientos que han provocado esta suspensión de la audiencia ya están haciendo ingreso al edificio, llegaron a acuerdo en el sentido de que no hay represión, no hay detenidos, no hay lesionados, en consecuencia en cinco minutos damos inicio a la solemne audiencia”.

Dos horas y 40 minutos después

Entonces Valladares leyó el acta de los resultados en que el 15 y 16 de mayo se eligieron a los convencionales, pero cuando leería los nombres de los convencionales electos -y cuando sólo habían trascurrido cuatro minutos- nuevamente se detuvo la audiencia: faltaban algunos miembros. Valladares determinó que la lectura se realizaría de igual modo y que los ausenten ingresarían después.

Aunque los minutos avanzaban con alta incertidumbre, la lectura de los nombres se realizó con relativa calma. Los miembros se fueron levantando cuando eran nombrado y, en algunos casos, se escucharon vítores y aplausos, especialmente cuando se mencionó a los representantes de pueblos originarios, como Francisca Linconao.

Tras esto, Valladares los insto a todos ponerse de pie y preguntó: “¿Aceptan asumir ejercer el cargo de convencional constituyentes para redactar y aprobar un proyecto de texto de una nueva Constitución, cargo por que fueron declarados electos y electas en sentencia?”. Sí, respondieron los presentes. “Ahora son convencionales constituyentes, felicitaciones”, zanjó Valladares.

Desde hoy, los 78 hombres y 77 mujeres tendrán nueve meses para su tarea, aunque podrán solicitar tres más de ser necesario. La ceremonia ocurre 210 años después de que un 4 de julio de 1811 sesionará el primer Congreso Nacional, aunque el paralelismo solo queda en la fecha: Desde la cantidad de miembros hasta el mandato del órgano son muy distintos.

Los 155 miembros –de los cuales muchos han subrayado la necesidad de dialogar y que no recibirán órdenes de partido- están distribuidos de la siguiente manera: 37 de Vamos Chile (partidos de centroderecha); 28 de Apruebo Dignidad (Frente Amplio y Partido Comunista); 27 de la Lista del Pueblo; 25 de Unidad Constituyente; 11 de Independiente No Neutrales; 10 independientes sin pactos ni partidos; y 17 de los pueblos originarios.

La llegada

Luego de que se les tomara la temperatura, los primeros convencionales en ingresar fueron los miembros de Vamos Chile, entre ellos Alfredo Moreno –representante del distrito 17 de la región de El Maule- vestido de huaso. Tras una ceremonia en el cerro Santa Lucía-Huelén, llegaron los representantes de los pueblos originarios, mientras que los miembros de la Lista del Pueblo lo hicieron marchando desde Plaza Italia.

Giovanna Grandón –conocida como Tía Pikachú- llegó vestida con ese disfraz, pero se lo sacó al ingresar al recinto: “Llegó como la tía pikachu pero entró como Giovanna Grandón”, comentó. El ex presidente DC y representante de La Araucanía, Fuad Chahín participó con un hattah (pañuelo) en su cuello.

Tiare Aguilera, constituyente Rapa Nui, entró al recinto usando una corona de plumas blancas y saludando en su idioma. Desde el sur, Yarela Gómez arribó con una bandera de la región de Aysén. En aras de la inclusión y el simbolismo, la señal oficial de la ceremonia se transmitirá con traducción simultánea al mapudungún, aymara, rapa nui y quechua.

De todos modos, los convencionales presentes en la ceremonia fueron 154: Felipe Harboe, de la región de Ñuble, no acudió por encontrarse en cuarentena preventiva en medio de la pandemia.

El tono de los representantes al inicio de la ceremonia fue recalcar la búsqueda de concordancia. “Los desacuerdos espero que los podamos ir resolviendo con diálogo y también con información que nos puedan proporcionar (…) evitando que los desacuerdos se transformen en conflicto”, comentó Agustín Squella, convencional del Partido Liberal. “Estamos en una oportunidad histórica; debemos hacerlo con mucha responsabilidad y compromiso”, mencionó Jaime Bassa, de Apruebo Dignidad.

Medidas sanitarias

El ex Congreso – una de las dos sedes que tiene la Convención, la otra es el Palacio Pereira- se terminó de construir en 1876, aunque fue ideado 20 años antes por arquitecto francés Claude Françoise Brunet. Donde hoy 155 chilenos debatirán la redacción de una nueva Carta Magna, funcionó el Poder Legislativo, el Ministerio de Justicia y la Cancillería.

Al igual que gran parte del proceso, la ceremonia tuvo un ingrato protagonista: la pandemia. Además de que se terminó que la ceremonia se hiciera en los jardines del edificio de ubicado en la manzana de Morandé, Compañía, Catedral y Bandera, una resolución sanitaria dispuso diversas normas, como por ejemplo, el ingreso parcelado de grupos de no más de 12 personas al inmueble, sillas separadas por un metro con los nombres de los convencionales, prohibición del ingreso de comidas o bebidas y el estricto uso de mascarillas.

Mandato

Ahora, los 155 convencionales tendrán nueve meses, prorrogable por tres más, para realizar su trabajo. La reforma constitucional –refrendada por la ciudadanía en el Plebiscito de octubre del año pasado- establece la regulación del órgano y menciona, entre otras cosas, que “no podrá intervenir ni ejercer ninguna otra función o atribución de otros órganos o autoridades establecidas en esta Constitución o en las leyes”.

Además, señala que “la Convención no podrá alterar los quórum ni procedimientos para su funcionamiento y para la adopción de acuerdos”, esto es dos tercios de sus miembros.

También, la reforma establece que “la soberanía reside esencialmente en la Nación y es ejercida por el pueblo a través de los plebiscitos y elecciones periódicas que la Constitución y las leyes determinan (…). Le quedará prohibido a la Convención, a cualquiera de sus integrantes o a una fracción de ellos, atribuirse el ejercicio de la soberanía, asumiendo otras atribuciones que las que expresamente le reconoce esta Constitución”.

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