Una nueva jornada de manifestaciones estudiantiles se registró ayer en distintos puntos del centro de Santiago. Se trata del segundo día consecutivo en que se producen desórdenes tras el primer cambio de gabinete del Presidente Gabriel Boric después del triunfo del Rechazo en el Plebiscito de salida del domingo.

En ese contexto, dos buses resultaron quemados en las cercanías del Internado Nacional Barros Arana (INBA), donde además un sujeto con overol banco y encapuchado, al tratar de lanzar una bomba incendiaria a carabineros, resultó con quemaduras en su ropa y en la parte superior de su cuerpo.

El miércoles, un grupo de individuos quemó un bus del transporte público en la intersección de Alameda con Lastarria, por lo que personal de Control de Orden Público de Carabineros debió utilizar sus propios medios para extinguir las llamas y apaciguar la emergencia. En paralelo, la delegación presidencial de la Región Metropolitana anunció querellas contra quienes resulten responsables de dichos actos vandálicos.

Según reveló el Ministerio de Transportes, se han quemado 48 buses en lo que va de este 2022; se trata de un alza del 50% respecto a 2021, cuando resultaron siniestrados 32 en total. En tanto en 2020, se quemaron 66 buses, lo que hasta ahora registra el peak de este tipo de eventos.

En 2019, hubo 57 buses quemados; en 2016, fueron 7 máquinas afectadas; en 2015, 9: en 2014 la cifra llegó a 14; en 2013 fueron 12; y en 2013 hubo 10 buses quemado por actos vandálicos.

La cartera detalló que desde 2007 a la fecha pasaron de registrar la quema de 3 buses al año a dicho peak de 66 en 2020, “y este año vamos casi en 50” máquinas siniestradas.

Esto implica que más de 2 mil personas a la semana resultan afectadas por cada bus quemado, lo que anualmente impacta a 72 mil pasajeros. A ello, se suma que el 65,5% de los viajes que realizan las mujeres son por motivos de cuidado. Por otro lado, cada bus Euro IV o eléctrico, tiene un costo sobre los USD $250 mil (más de 219 millones de pesos).

El subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, sostuvo ayer que hace semanas están realizando un trabajo coordinado con los operadores del transporte público de la RM, Carabineros de Chile, la Delegación Presidencial y el Ministerio de Educación.

“Mañana (hoy) tenemos una reunión porque se va a entregar el producto de ese trabajo, que son protocolos de acción para los establecimientos educacionales, para las fuerzas policiales en el exterior de los establecimientos educacionales y protocolos respecto a los operadores de los buses, para garantizar de mejor manera responder a una demanda que es de la ciudad”, afirmó.

Casos emblemáticos

Son varios los casos emblemáticos que han marcado este tipo de hechos violento contra el transporte público de la Región Metropolitana. Uno de los más recientes ocurrió en mayo, cuando un grupo de sujetos vestidos con overoles blancos hicieron parar una máquina del sistema RED de transporte en Alameda con Cumming, para bajar al chofer y a los pasajeros y posteriormente rociar con líquido acelerante el vehículo y prenderle fuego. El hecho dejó dos detenidos.

Ya en ese mes, el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, cifraba en más de 30 los buses quemados en la RM, “es una cifra gigante”, dijo en la oportunidad a EmolTV. Esto, junto con recalcar que estos ataques tienen asociado un efecto dramático en quienes viajan en el bus siniestrado y en el chofer, sumado al “costo enorme para el sistema. Reducen la frecuencia posterior de buses y encarecen el sistema debido a que las empresas aumentan el costo ya que podrían quemarles una máquina en algún momento. Es un desastre”, subrayó.

A fines de abril, un bus del transporte público resultó destruido en medio de una manifestación al exterior del Internado Nacional Barros Arana (INBA). Esto, luego que estudiantes salieran del recinto para protagonizar una protesta en el sector de Santo Domingo con Matucana. Tras ello, instalaron barricadas e interrumpieron el paso del bus, obligando a los ocupantes y al conductor a descender; luego, lo rociaron con combustible y le prendieron fuego. Según el relato del conductor, fue amenazado con cuchillos para bajarse.

El pasado 11 de febrero, y en medio de protestas tras cuatro meses de la muerte de Denisse Cortés -la joven estudiante de derecho quien fue alcanzada por una bengala-, se registró la quema de un bus en Villa Francia, además del ataque con armas de fuego a Carabineros por parte de quienes se encontraban en el lugar.

A fines de enero, y en medio de una manifestación a las afueras de la estación de Metro Laguna Sur, un grupo de desconocidos detuvo un bus del sistema RED para obligar a descender a los ocupantes y quemar la máquina. La protesta se desarrolló en conmemoración al fallecimiento de Jorge Mora, hincha de Colo Colo quien perdió la vida tras ser atropellado por un camión de Carabineros en las cercanías del Estadio Monumental en enero de 2020.

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