El número de manchas solares en el Sol suele fluctuar en un ciclo predecible de 11 años. Sin embargo, un periodo inusual de 70 años, que tuvo lugar hace más de 300 años y en el que estas marcas fueron muy escasas, ha desconcertado a los investigadores.

Este martes, un equipo de científicos dirigido por la Universidad Estatal de Pensilvania (EE.UU.), comunicó que ha observado una estrella cercana, llamada ‘HD 166620’, similar a nuestro astro que actualmente parece haber detenido sus propios ciclos y entró en un período similar de manchas estelares raras. Ese cuerpo celeste podría ayudar a explicar lo que le ocurrió a nuestro Sol durante un periodo denominado ‘mínimo de Maunder’.

¿Qué es el mínimo de Maunder?

Las manchas estelares aparecen como un borrón oscuro en la superficie de una estrella debido a la disminución temporal de las temperaturas en la zona, resultado de la dinamo de la estrella, el proceso que crea su campo magnético. Los astrónomos han documentado los cambios en la frecuencia de las manchas estelares el Sol desde que fueron observadas por primera vez en la década de 1600 por Galileo y otros astrónomos, por lo que existe un buen registro de su ciclo de 11 años. La excepción es el mínimo de Maunder, que duró entre mediados de 1600 y principios de 1700 y que ha dejado perplejos a los astrónomos desde entonces.

“No sabemos realmente qué causó el mínimo de Maunder, y hemos estado buscando en otras estrellas similares al sol para ver si pueden ofrecer alguna idea”, declaró Anna Baum, primera autora del artículo, publicado en la revista Astronomical Journal. “Hemos identificado una estrella que creemos que ha entrado en un estado similar al mínimo de Maunder. Será realmente emocionante seguir observando esta estrella durante este mínimo y, con suerte, mientras sale de él, lo que podría ser extremadamente informativo sobre la actividad del Sol hace 300 años”, añadió.

¿Cómo se realizó el estudio?

El grupo de científicos analizó información, obtenida previamente por el Proyecto HK del Observatorio del Monte Wilson y el Observatorio Keck, para reunir entre 50 y 60 años de datos de manchas estelares de 59 estrellas. Entre ellas se encontraba HD 166620, que tenía un ciclo de unos 17 años, pero ahora ha entrado en un periodo de baja actividad y no ha mostrado signos de manchas estelares desde 2003.

“Cuando vimos por primera vez estos datos, pensamos que debía tratarse de un error, que habíamos juntado los datos de dos estrellas diferentes o que había un error en el catálogo o que la estrella estaba mal identificada”, explicó el investigador Jacob Luhn. “Pero lo comprobamos todo dos y tres veces. […] No importa cuántas veces lo comprobamos, siempre llegamos a la conclusión de que esta estrella simplemente ha dejado de completar los ciclos”, añadió.

Ahora, los investigadores esperan seguir estudiando esta estrella a lo largo de su periodo mínimo y, potencialmente, cuando salga de su mínimo y vuelva de nuevo a sus ciclos, obtener información importante sobre cómo el Sol y las estrellas como ella generan sus dinamos magnéticas, que pueden interferir con los satélites y las comunicaciones globales y posiblemente incluso afectar al clima en la Tierra.

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