Isabel II, de 95 años, habría dado orden a sus asistentes del Palacio de Buckingham para que planifiquen una lucha legal contra los ataques del príncipe Harry y Meghan Markle contra ella y la familia real, según publican este domingo algunos medios británicos.

El equipo legal de la reina estaría consultando con expertos en difamación, después de un aluvión de críticas que los duques de Sussex vienen arrojando desde Los Ángeles, California, lugar que eligieron para vivir tras su renuncia a la monarquía el año pasado.

Los ataques del matrimonio se intensificaron con el explosivo encuentro televisivo con Oprah Winfrey. Ante las cámaras con millones de personas mirando la entrevista en EEUU, Harry, de 36 años, y su esposa, de 40, denunciaron que un miembro de la realeza había expresado preocupación por el color de piel de su hijo Archie antes de su nacimiento.

“La sensación, que viene desde arriba, es que ya es suficiente”, dijo un informante real al periódico británico The Sun.“Hay un límite en la cantidad que se aceptará y la Reina y la familia real solo pueden ser presionadas hasta cierto punto”, continuó la fuente. “Están consiguiendo abogados. Harry y Meghan sabrán que no se tolerarán ataques repetidos“.

El equipo de la reina está considerando también enviar advertencias legales a Penguin Random House, que el próximo año publicará las memorias del príncipe Harry, coincidiendo además con las celebraciones en Reino Unido por el Jubileo de Platino de Su Majestad.

“Si alguien fue nombrado en el libro y acusado de algo directamente, eso podría ser una difamación” continuó la fuente en declaraciones a The Sun. “Existe la preocupación de que el público estadounidense se esté enamorando de lo que dicen Harry y Meghan”.

La nueva edición de “Finding Freedom”, la biografía no autorizada de los Sussex, afirma que fuentes cercanas al duque y la duquesa de Sussex dijeron que “no se sorprendieron” por el frío comunicado Isabel II después de que acusaron a un miembro de la realeza de racismo.

La Casa Real británica indicó en ese momento, el pasado mes de marzo, que “estaban entristecidos luego de enterarse cuán desafiantes fueron los últimos años” para los duques Sussex. “Las cuestiones planteadas, especialmente la racial, son preocupantes. Si bien algunos recuerdos pueden variar, se toman muy en serio y la familia se ocupará de ellos en privado”, remarcaba la declaración de Su Majestad. Un mensaje que molestó pero no sorprendió a la pareja real ya que no ponía en duda su versión de los hechos.

Una fuente cercana a ellos les dijo a los autores Omid Scobie y Carolyn Durant que la pareja “no estaba sorprendida” de que Isabel II no asumiera responsabilidad por lo que había vivido el matrimonio. Según los periodistas, un amigo de la ex actriz comentó: “Meses después y se ha asumido poca responsabilidad. ¿Cómo puedes seguir adelante sin eso?”.

Ni Harry ni Meghan mencionaron al miembro de la familia que hizo los comentarios sobre el color de piel del bebé, pero Oprah confirmó que no fue la reina o el príncipe Felipe.

Días después, el príncipe William dijo a los periodistas que “no eran una familia racista ‘’ y admitió que aún no había hablado con su hermano después de la entrevista con Oprah.

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