El que es sin duda el músculo más importante del cuerpo trabaja las veinticuatro horas del día sin parar. El corazón es el encargado de que la sangre fluya por todo el cuerpo para alimentar los órganos y que estos sigan realizando sus funciones con normalidad. De ahí que sea esencial cuidarlo lo máximo posible, sobre todo de cara a prevenir enfermedades cardíacas que pueden llegar a ser mortales en el futuro, como los infartos.

Lo cierto es que puedes hacer mucho más de lo que crees por tu corazón con tan solo prestar atención al estilo de vida. Los hábitos que interiorizamos y se convierten en rutinas acaban condicionando al máximo nuestra salud cardíaca. Es por ello que hoy veremos cuáles son algunos de los más perjudiciales para el músculo más importante del cuerpo y cómo podemos revertirlos para gozar de una vida larga y feliz. La revista ‘Best Life’ ha recopilado algunos de ellos.

El sedentarismo

Quizás sea uno de los hábitos que más influye en tu salud cardíaca. Si pasas más horas sentado al día de las que te gustaría admitir, tienes un 14% más riesgo de desarrollar algún tipo de patología relacionada con el corazón, según refleja un estudio publicado en el ‘Annals of Internal Medicine’ en 2015. De igual modo, puede aumentar la probabilidad de morir de manera premauramente en un 40%.

Los ronquidos aislados no son tan benignos como creíamos en un principio

“El corazón es un músculo, y como cualquier otro, necesita ejercicio físico para mantenerse en forma”, asegura Jennifer Haythe, cardióloga neoyorquina. “Por ello, lo mejor que puedes hacer es ejercicios de cardio, que están encaminados a mejorar su funcionamiento y rendimiento, así como reducir la presión arterial o aliviar los síntomas de estrés o de depresión”. Ella aconseja realizar este tipo de entrenamientos unas cuatro veces por semana.

Ingerir demasiada carne roja

Se trata de uno de los productos sobre los que existe más debate en el campo de la salud. Nadie puede decirle que no a un buen bocadillo de chorizo o jamón serrano, dos de los embutidos más típicos de nuestra gastronomía mediterránea. Pero el problema, como suele suceder, es si abusas de ellos o los consumes en exceso. “Cuanta más carne roja ingieras, más alto tiende a ser tu colesterol”, reflexiona Nate Favini, profesional médica de California, San Francisco. Ya sabes: la clave para una vida sana radica en ejercicio físico y, sobre todo, en una alimentación variada y equilibrada.

Roncar mucho

Aunque este hábito parece inofensivo para la persona que lo padece (pero evidentemente no para la que duerme a su lado), un grupo de investigadores del Henry Ford Hospital en Detroit, Michigan, hallaron que los ronquidos provocan engrosamiento o anomalías en las arterias carótidas, aquellas que están localizadas en el cuello y llevan la sangre a la cabeza, el cerebro o los músculos faciales).

“Los ronquidos aislados no son tan benignos como creíamos en un principio”, declara Robert Beeb, autor principal del estudio, en ‘Best Life’. “Los pacientes deben buscar tratamiento de la misma manera que si se tratara de una apnea del sueño, tuvieran la presión arterial alta u otros factores de riesgo de enfemerdad cardiovascular asociados”.

El tabaquismo

Fumar no es bueno de ninguna forma. Ni para el corazón ni para los pulmones ni para el resto órganos. Si eres de los que se escudan en la idea de que solo lo hacen de manera esporádica o cuando están con amigos, también deberías pensarlo dos veces antes de coger el mechero: la Facultad de Medicina de Harvard ya avisó que es tan peligroso para la salud llevarse un cigarrillo a la boca muy de vez en cuando como hacerlo regularmente. Lo mejor será que apuestes por vicios más sanos.

Las grasas saturadas

La carne roja no es el único alimento que está en el punto de mira cuando hablamos de salud cardíaca. También existe una correlación entre un consumo excesivo de grasas saturadas, como la mantequilla, el queso y otros productos lácteos con las enfermedades del corazón.”Trata de consumir esta serie de productos con moderación para evitar riesgos”, aconseja Favini.

Por supuesto, también se incluyen los alimentos procesados. Si quieres que tu músculo se mantenga con la misma fuerza y vigor que siempre debes olvidarte de la comida basura o los fritos y congelados. “No brindan ningún beneficio nutricional y solo son perjudiciales para la salud”, asegura Haythe. En su lugar, apuesta por una dieta mediterránea. “Esta es la mejor forma de reducir tus niveles de colesterol y nutrir al cuerpo con ingredientes saludables como el pescado, las legumbres, las nueces, el aceite de oliva o las piezas de fruta”.

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