Un 54% de efectividad ha tenido la vacuna Sinovac en Chile después de la segunda dosis -es decir, cómo se comporta la inoculación en la población real-, cifra muy similar a los entregados por el Instituto Butantan de Brasil, que en sus estudios de fase 3 cifró esa efectividad en 50,3%.

Lo anterior significa “una buena noticia” según los investigadores del Primer Estudio de Nacional que estima la efectividad del programa de vacunación del Gobierno en contagios de covid-19, realizado por la Universidad de Chile.

En el participaron los investigadores Alejandro Jofré del Centro de Modelamiento Matemático, Eduardo Engel y Juan Díaz. Resultados publicados este martes, y presentados por el rector del Plantel, Ennio Vivaldi.

La investigación se realizó a raíz de la liberación de datos del Ministerio de Ciencias respecto al proceso de vacunación, aunque el rector Vivaldi planteó que “sería tremendamente útil contar con otros datos que permitan perfeccionar y ser más precisos aún de lo que estamos siendo de este informe”.

Los resultados del estudio muestran efectividad de la vacuna en disminuir los contagios “y son alentadores en el impacto que se ha tenido efectividad en las poblaciones en las que ha pasado un tiempo (de vacunados)”, explicó el rector.

El informe también abordó las diferencias encontradas entre quienes han recibido una primera dosis, una segunda dosis con pocos días y una segunda dosis a los 14 días, o más tiempo.

“Una de las contribuciones muy importante que este estudio hace, es que en la práctica hay una protección, pero solo viene a ser relevante luego que hayan pasado dos semanas de la segunda dosis”, enfatizó Vivaldi.

¿Qué es la efectividad?

Para entender mejor a qué se refiere el estudio cuando entrega los porcentajes, es necesario diferenciar dos conceptos: eficacia y efectividad.

“En términos simples, la eficacia es qué tan bien funciona algo en condiciones ideales, como es un ensayo clínico. Esto es sumamente controlado, con protocolos y seguimiento a los grupos, es un experimento”, dice el doctor Jaime Cerda, miembro del Comité Asesor en Vacunas y Estrategias de Inmunización (Cavei) del Minsal, y especialista en Salud Pública UC.

En tanto, la efectividad -que es precisamente lo que midió este primer estudio de la Universidad de Chile- se reserva para ver “si funciona en condiciones reales, como lo que está pasando ahora con las vacunas, que ya se está administrando a la gente fuera de los estudios”.

Es decir, la diferencia entre una y otra, “radica en el escenario en que se está aplicando la intervención”, explica el doctor Cerda.

En términos simples, cuando ya forma parte de una política pública de Salud. Resultados según dosis aplicadas Eduardo Engel, uno de los investigadores a cargo de presentar el grueso del estudio, detalló que los análisis de efectividad de Sinovac, según dosis aplicada, es la siguiente:

– Para solo 1 dosis: 3% efectividad –

Para 2 dosis, pero la segunda en menos de 14 días: 27,7% efectividad –

Para 2 dosis y la segunda hace dos semanas o más: 56,5% efectividad

Dado que los datos disponibles desde el Ministerio de Ciencias no diferencian lo nuevos casos de contagios entre vacunados y no vacunados, Engel explicó que “se debió aplicar una metodología que diferencia no lineal, para estimar la efectividad para cada uno de estos tres grupos de vacunados”.

¿Cuánta gente se habría contagiado sin programa de vacunas?

La metodología aplicada para el estudio también permite conocer cómo habría sido el panorama de nuevos casos en las últimas semanas sin un programa de vacunas. En otras palabras, cuántas personas más se habrían contagiado si no existiera este programa de inoculación.

Esto, junto con recordar que el 93,7% de las personas vacunadas en el país han recibido Sinovac.

Si los dividimos por grupos etarios, queda de la siguiente manera: – Grupo etario mayor o igual a 80 años (primer grupo vacunado en el país): “En un mundo sin vacunación en Chile, sería más de un 60% superior (el contagio) a lo que efectivamente observamos, y habría seguido subiendo si no hubiera sido por el programa de vacunación”, dijo Engel.

Grupo etario de 75 a 79 años: “Un 80% más de contagios habríamos tenido si no es gracias a la vacuna que ha prevenido eso en este grupo”. –

Grupo etario entre 70 y 74 años: “Se repite la diferencia en torno al 60%”.

En grupos más jóvenes, la diferencia porcentual va disminuyendo, porque la fracción de gente vacunada con dos dosis y pasadas las 14 semanas, es menor. Por ejemplo, entre 50 y 59 la diferencia “es casi nada”, y menores de 40 “la diferencia es mínima”, explicó el académico.

Si llevamos este comparativo a la población total vacunada, la diferencia es de un 7%, pero “ese número es un poco injusto con la vacuna, porque solo una fracción de la población tiene las 2 dosis”, aclaró Engel.

Conclusiones

Una de las primeras conclusiones del estudio es que deben transcurrir al menos de dos semanas desde la segunda dosis para que la vacuna entregue su máximo de protección. Una dosis tiene “muy poca protección”.

Pese a que la efectividad es del 54% y se asemeja a los estudios en fase 3 de Butantan, arrojó poco más de 50%, se abren dos escenarios para posibles análisis: primero, que si existen muchas variantes en Chile, la vacuna Sinovac mantiene la efectividad que tiene según estudios en fase 3, o segundo, que la circulación de nuevas variantes aún sea baja, y por eso se observen estos resultados. Además, que “lograr la inmunidad de rebaño será un desafío mayor, que en países que están aplicando vacunas de mayor efectividad”, dijo Engel.

/gap