Para Pablo Ortúzar la acción de la ministra dañó dos pilares del orden republicano: “la dignidad del cargo y la libertad de prensa”.

Y en esto último –lo del ataque a la prensa- su análisis se cruza en algo con lo planteado por Cavallo, porque “este tipo de declaraciones”, asegura, “son propias de liderazgos demagógicos y autoritarios como los de Trump, Chávez, Ortega, Cristina Fernández o Correa”.

Y “para peor, se suma a los ataques conspiranoicos contra medios y periodistas por parte de sectores de izquierda de la Convención Constitucional”. Destruir el periodismo profesional, dice, “poniéndolo al mismo nivel que cualquier chisme malintencionado” termina minando al cuarto poder “y su rol fundamental como contrapesos de los demás”.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera Por Juan Paulo Iglesias

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