Salir a las calles en las últimas semanas se ha transformado en una verdadera odisea. Las calles, que durante los meses más duros de la pandemia estuvieron semivacías, han vuelto a llenarse y, con ello, la congestión que solíamos ver antes de la crisis sanitaria.

Como resultado de esto, la venta de combustibles líquidos durante diciembre, de acuerdo con las proyecciones de Enap -en base al comportamiento de las últimas semanas- cerrará con un incremento del 3,5% en relación con igual mes del año pasado e incluso será superior a la del último mes de 2018.

“Para diciembre, en Enap, estamos proyectando un aumento de 3,5% en la venta de gasolina, respecto a igual mes del año pasado; e incrementos de 4,5% respecto a 2018”, señalaron desde la estatal ante la consulta de PULSO.

Si bien, la baja base comparativa de diciembre del año pasado -debido al estallido social, que de cierta manera afectó la circulación de las personas, aunque con menor intensidad que en los dos meses previos- podría explicar este incremento, pero no ocurre así respecto a 2018, en el que no se observó ningún fenómeno que afectara el tránsito en las calles de las principales ciudades del país.

Eso sí, en el caso del diésel todavía falta para igualar los niveles de los años anteriores.

“En cuanto al diésel, las ventas serán similares a 2019 y un poco por debajo que el 2018”, agregaron desde la petrolera estatal.

Meses anteriores

De esta manera, diciembre se convierte en el primer mes durante la pandemia en que la venta de combustibles líquidos en el país arroja un alza versus igual mes del año pasado. En septiembre, por ejemplo, las ventas bajaron 17% en relación con igual mes de 2019, mientras que en octubre el descenso fue de 16% y en noviembre, de 12% en relación con el ejercicio previo.

En los peores meses de la pandemia, es decir, durante abril, mayo y junio; la demanda cayó cerca de 40% en promedio para todos los combustibles líquidos, es decir, diésel, kerosene y gasolinas.

En noviembre, el gerente general de Enap, Andrés Roccatagliata, explicaba que la venta de combustibles líquidos en el país ya mostraba signos de mejor y aseguraba que, en su opinión, el momento más duro de la crisis quedaba atrás.

“Nosotros tenemos la convicción de que lo peor ya pasó, el punto más bajo que tuvimos fue una caída en los combustibles en torno al 40%, más caída en el retail que en el consumo industrial. Los últimos meses han sido mejores, no mejores que el año pasado, pero sí mejor que el mes anterior. Ya no se mide contra el año pasado, medimos mes con mes y mes con mes hemos ido creciendo. Octubre fue mejor que septiembre y septiembre mejor que agosto y así sucesivamente”, dijo entonces el máximo ejecutivo de la petrolera estatal.

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