Nunca la convivencia interna de RN había sido más difícil. Esa es la opinión que comparten en estos días los militantes de la tienda ubicada en calle Antonio Varias.

A 11 días de que el partido enfrente la elección en que se medirán Mario Desbordes -quien también representará a RN en las primarias presidenciales del 18 de julio- y el senador Francisco Chahuán, los conflictos han escalado de acusaciones mutuas hasta la presentación de recursos judiciales, ya sea a través del Tribunal Supremo de RN como también en la Corte de Apelaciones de Santiago.

Según cuentan fuentes de la tienda, desde 2010 que no se generaba una competencia “tan dura” por la mesa del partido. En esta oportunidad, la tensión comenzó a subir en septiembre del año pasado, cuando la mesa directiva -que encabeza el senador Rafael Prohens desde julio de 2020, cuando Desbordes dejó el cargo para asumir en el gabinete de Piñera- propuso aplazar los comicios internos por un año.

En esa ocasión, le salió al paso un grupo de militantes liderados por el diputado Tomás Fuentes y el abogado Joaquín Rodríguez, quienes apelaron al Tribunal Supremo para evitar que la decisión del consejo general “se saltara los estatutos”. Con la reclamación, la instancia partidaria resolvió aprobar la postergación, pero solo por el plazo de seis meses.

Con el Covid-19 obligando a que las elecciones municipales, de gobernadores regionales y de constituyentes se aplazaran desde el 11 de abril al 15 y 16 de mayo, RN debió nuevamente posponer sus comicios, para que no coincidieran con las megaelecciones.

Ese hecho generó una nueva reclamación, pues mientras inicialmente se propuso correr la fecha seis semanas, el TS determinó que solo podría haber una postergación de tres semanas, es decir, el 5 de junio debían realizarse las elecciones.

Debido a que esa definición no se cumplió, el diputado Fuentes y el militante Nicolás Cerda, ambos vicepresidentes de RN -con el patrocinio del abogado Rodríguez- presentaron un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago en contra de la mesa de Prohens. El escrito acusaba a la mesa de haber “desacatado” la resolución del TS al fijar las elecciones para el 19 de este mes.

Esa presentación aún no tiene respuestas, dado que el secretario general del partido, José Miguel Arellano, pidió a la corte una ampliación de plazo, sin que ello se concrete ante la instancia judicial y con los recurrentes pidiendo que se apliquen sanciones en contra de la directiva, las que pueden ir desde la suspensión hasta la pérdida del cargo.

Y en las últimas dos semanas, con las listas en competencia inscritas para hacer su campaña, viene una tercera etapa de judicialización, con presentaciones al TS por parte de ambas listas para impugnar a su competencia.

¿Cómo se llegó a este punto?

Las respuestas son diversas y contradictorias, pues mientras desde el entorno de Chahuán y el diputado Diego Schalper
-quien compite como secretario general en la lista del senador- acusan actitudes “matonescas” por parte de su contendor, para los seguidores de Desbordes lo que hay es una “pelea personal” en su contra.

Desde la mesa directiva destacan, además, que ante media docena de reclamaciones por parte del grupo “disidente”, solo ha habido una impugnación por parte del equipo de Desbordes, por lo que acusan que “hay un grupo que está en permanente conflicto”.

Al respecto, el secretario general, José Miguel Arellano -quien compite en la lista de Desbordes en el mismo cargo- dice que esta judicialización excesiva de las diferencias “han sido puros palos de ciego”, porque el TS ha fallado en contra de las reclamaciones.

Sin embargo, reconoce que la gran cantidad de presentaciones que ha habido en el último tiempo “ha provocado una sensación de que internamente hay un problema, pero esto está provocado por un grupo pequeño, que tiene una conducta durante su militancia absolutamente fuera de lo que uno quisiera esperar de la política”.

“Hay un grupo de personas que no logra dimensionar que Chile cambió. Tengo la convicción de que mucha gente en RN tiene claro que tenemos que ser un partido dialogante, que se mueva hacia la centroderecha”, sostiene Arellano, y sentencia: “hay un grupo de personas que no queremos ser los hermanos chicos de la UDI”.

Otros dirigentes consultados aseguran que la actual disidencia “nunca aceptó que perdieron la elección y se han dedicado a esta pelea chica”.

¿Qué responden los aludidos?

Cercanos al senador Chahuán dicen que ha habido un mal manejo del partido en el pasado -es decir, bajo el mando de Desbordes-, lo que se traduce en que “RN se transformó en una bolsa de trabajo” y que, incluso, “ha habido mal manejo de los recursos fiscales” y “falta de transparencia” en la rendición de cuentas. Por otro lado, dicen que el exministro de Defensa ha tenido una actitud “matonesca”, por lo que “nadie se atreve a hablar en su contra. Está instalada la cultura del miedo”, por lo que habría amenazas de militantes de renunciar a la tienda en caso de que el abanderado presidencial nuevamente presida RN.

Además, apuntan que, para esta elección, ha habido irregularidades tales como inscripciones de listas distritales fuera de plazos, autorización como locales de votación de casas de militantes desbordistas e incumplimiento de plazos para dar a conocer información vinculada al proceso.

Esas acusaciones son desmentidas por el senador Prohens, quien evitó ahondar en detalles y sostuvo que “como presidente del partido, voy a mantener neutralidad y voy a cumplir con lo que la ley me dice”.

Quien tampoco quiso entrar en detalles fue Schalper, pero destacó que “después de la derrota que sufrió Chile Vamos y RN perdiendo casi la mitad de sus alcaldes, perdiendo más de 70 concejales, evidentemente se requiere un cambio de conducción (…). Nuestra convicción es que se requiere un partido más moderno, que llegue a los distintos sectores de la sociedad, un partido que sea más transparente y más probo en el manejo de sus recursos, que tenga más capacidad de rendir cuenta a los militantes, que tenga estructuras más descentralizadas y a eso nos vamos a dedicar”.

Cuando aún resta una semana y media para la elección, las proyecciones sobre el triunfo de uno u otro varían
-evidentemente- según cada equipo, pero la mayor parte de los consultados coincide en que, con un universo de votantes en torno a los 30 mil militantes y sin posibilidad de comparación con contiendas anteriores, esta elección está “completamente abierta”.

Quienes conocen la dinámica interna de RN entienden que la disputa que hoy cruza la elección interna reedita la pugna histórica que existe entre los sectores más liberales y conservadores. Se habla de “dos almas” en Renovación Nacional que se han manifestado en diversas disputas internas y legislativas.

Varios episodios que dan cuenta de esos quiebres internos se dieron bajo la presidencia de Carlos Larraín -entre 2006 y 2014-, cuyo punto cúlmine fue la renuncia a RN de los entonces diputados Karla Rubilar, Joaquín Godoy y Pedro Browne, junto a la senadora Lily Pérez, para formar Amplitud.

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