“Muchos han perdido las convicciones democráticas, han dejado de creer que la institucionalidad es la forma para solucionar los problemas de las personas, particularmente la izquierda”, sentenció Sebastián Sichel, candidato independiente de la coalición Chile Vamos, en conversación con Radio Duna.

Esto, tras ser consultado por temas como el proyecto de indulto a los “presos de la revuelta”. Una controversial iniciativa respecto a la cual el exministro de Desarrollo Social dijo que es importante tener claro que “son los tribunales los que imponen la ley, si lo hacen mal, bueno, hay que perfeccionarlo. El error que estamos cometiendo en democracia, y lo digo con cierta tentación del mundo de izquierda particularmente, y algunos de la extrema derecha también; es que estamos relativizando quién juzga en una sociedad democrática y quién determina el valor de las instituciones, y eso está provocando este caos social”.

“Se tiende a creer que es la violencia la que logra los cambios y no los acuerdos democráticos. Se ha provocado una especie de jauría intelectual, donde el que grita más fuerte, se impone”, añadió Sichel.

En este mismo apartado, hizo un análisis respecto de la interacción de las autoridades con la ciudadanía. “En la política falta meterse a la calle, meterse a la población o a la zona cero, y darse cuenta de lo que es un saqueo. No solo es falta de calle, es falta de acudir a los territorios. Se necesita más fuerza del Estado para imponer el Estado de Derecho, pero la jauría de redes sociales hace confundir las prioridades”.

“Se ha ido exacerbando post estallido social que los políticos se atreven menos a salir a la calle, ya no van a la población, no van al campamento. Cuando van, van con resguardo y pierden cada día más esa cotidianidad con las personas. Los alcaldes y concejales lo han mantenido, pero los parlamentarios y yo mismo del Ejecutivo, nos hemos ido perdiendo. Se fue gestando que se tomaran las decisiones entre cuatro paredes”, criticó el expresidente de Banco Estado.

“No soy un invento”, dijo en alusión a quienes usaron ese calificativo para referirse a él. “Fui un ministro bien evaluado, también en el banco. Previo a las primarias me dijeron que no tenía muchas posibilidades, pero son los chilenos los que definen finalmente”.

“Lo mismo le pasó a Gabriel Boric. Esto no se controla desde una nave de control, afortunadamente la democracia sigue siendo el legitimo ejercicio de los ciudadanos de elegir. Las grandes mayorías siempre han sido en torno a quienes son capaces de construir los cambios”, concluyó Sichel al respecto.

El trabajo de la Convención

“Yo creo que la gente no quiere que refunden el país, y lo he investigado harto”, dijo Sebastián Sichel, recordando su trabajo en Giro País, red de empresarios en temas públicos. “Hicimos una pregunta: ‘Pensando en Chile, ¿Usted quiere demoler la casa y construirla de nuevo, ampliarla y mejorarla o quedarse en la casa como está?’ Y todos queremos ampliarla y mejorarla, es casi de sentido común”, dijo el exministro.

“Se instaló muy rápido que no fueron 30 pesos y sino 30 años, y yo sí creo que fueron 30 pesos, porque no te alcanzaba la plata al final de mes. (…) Fue la falla de un Estado en que hiciera mucho mejor las cosas. De pronto hay un sensación colectiva de que faltan cosas, pero no necesariamente implica perder lo ganado”, dijo Sichel.

“El problema del Estado, o de la centro derecha en Chile, fue no tener capacidad de respuesta a ese diagnóstico, que fue la celeridad de ciertos cambios y no la refundación. (…) Nuestra clase política ha tenido poca capacidad de regeneración rápida. Yo prendía la televisión a los 11 años y veía a los mismo político que veo ahora. El error es que la clase política no ha sabido interpretar al siglo XXI”, sentenció el candidato de Chile Vamos.

“Quiero construir una mayoría parlamentaria”

Este 21 de noviembre no solo se define a los dos candidatos que pasarán a segunda vuelta de los comicios presidenciales, sino también a los diputados y senadores. Un proceso que tienen a las distintas coaliciones en conversaciones y análisis en busca de los candidatos y candidatas más competitivos con miras a la mayoría parlamentaria.

“En Chile todavía vivimos atrapado en una generación cercana a los 70 años. que tiene otros dilemas. Lo veía en el Congreso donde siguen las mismas peleas de hace 40 años. Donde nadie ponía solución a los problemas, si no que revivían los traumas”, señaló ejemplificando con que suelen surgir los nombres de Allende y Pinochet en las discusiones.

“Yo quiero construir una mayoría parlamentaria. Y creo que es bueno que no intentemos interpretar a los partidos, si no que a las personas”, dijo para luego referirse a José Antonio Kast, presidente y precandidato del Partido Republicano.

“Si alguien quiere tener un presidente que sea solo de derecha, de una coalición solo de derecha y que tenga gente que piense exactamente igual, probablemente José Antonio Kast debiese ser su candidato (…) Yo soy una persona de centro en una coalición de centro derecha que comienza en la UDI y probablemente termina en alguien más de centro”, dijo desdramatizando que adeptos de Chile Vamos opten por dar su voto a Kast.

“Además, en una primaria fui elegido para liderar a la coalición. Que yo lidere no es una elección de a dedo, si no la decisión de la misma gente de derecha. (…) No creo en sociedades polares de nicho, si no en la capacidad de gobernabilidad. Los presidentes de pocos le hacen mal a una democracia. Deben representar a la mayor cantidad de ciudadanos y velar por el bienestar del país”, dijo Sichel.

“José Antonio [Kast] decidió tomar el camino solo. Si alguien de Chile Vamos decide apoyarlo, está bien. Yo no voy a andar persiguiendo a las personas para que voten por mí. Es un asunto de convicciones porque yo soy liberal, me da lo mismo”, cerró al respecto.

“No tengo esta depresión endógena de los sectores de la élite de creer que el país se acabó”

Pensando a futuro, en la recuperación económica del país post estallido social y post pandemia, el exministro fue claro: “Si logramos hacer los cambios en paz, en libertad y bien hechos, creo que salimos de la crisis. Yo no tengo esta depresión endógena de los sectores de la élite de creer que el país se acabó”, dijo con optimismo.

“Pasó que lográbamos ciertas tasas de crecimiento o desarrollo que fueron excluyendo a ciertos sectores que estallaron”, analizó entre las causas detonantes del 18 de octubre. “Tenemos que aumentar el IFE con un IFE laboral de salida y que esto se vaya transformando -en algo que está en mi programa y lo hice como ministro-, en el ingreso mínimo garantizado. El Estado va tener que aumentar las transferencias. De manera permanente, pero con responsabilidad fiscal”, dijo aludiendo a su programa de gobierno.

“Creo que el Estado gasta mal, particularmente en políticas de desarrollo, por eso debería hacer transferencias directas: Devolución del IVA de los medicamentos, garantizar la pensión alimenticia a aquellas madres e hijo que no la están recibiendo, y el ingreso mínimo garantizado”, mencionó entre su propuestas.

“No hay que subir el impuesto a las personas ni a la renta, pero hay que avanzar en impuestos específicos que cambian conductas, como a las azúcares y a las sales, y aquellos productos que son contaminantes, que son altamente recaudatorios”, agregó como fórmula para impulsar la recaudación estatal.

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