La última vez que el precio de la bencina de 93 octanos cayó fue en la cuarta semana de noviembre del año pasado. De ahí en más la Empresa Nacional de Petróleo (Enap) solo ha informado de subidas -incluida la que comenzó a operar el pasado jueves-, encadenando 26 semanas consecutivas de alzas.

Racha alcista de la cual la bencina de 97 octanos y el diésel también son parte: el precio de ambos solo ha caído una vez desde el inicio de diciembre de 2020 a la fecha. Así, la de 93 octanos acumula una escalada de $154 en seis meses, la de 97 de $149,5 y el diésel de $140,5.

Con esto, de acuerdo con los datos de la Comisión Nacional de Energía (CNE), el precio promedio de la bencina de 93 en la Región Metropolitana está en $864, la de 97 en $914 -por lo tanto la de 95 a $889, ya que es un promedio de ambas-, mientras que el diésel cotiza en promedio a $619 en la capital. Y los expertos no ven que pueda haber una caída pronto.

Jorge Hermann, académico de la U. de Chile y director de Hermann Consultores, comentó que el fuerte incremento en el precio internacional del petróleo es lo que está incidiendo con mayor fuerza en el precio de la gasolina a nivel interno, considerando que prácticamente todo el petróleo que consume Chile es importado.

También destacó el factor dólar, que se ha apreciado en el mercado cambiario debido a “la incertidumbre política después de los resultados de la elección de constituyentes”.

“Esta alza relevante que viene a quedarse por un par de meses más del petróleo, y este tipo de cambio, son factores que llevan a pensar que es bastante probable que en las primeras semanas de julio el precio de la gasolina 93 esté en torno a los $900. Ese valor es un máximo histórico al comparar desde 2014”, dijo.

Ese año, agregó, hubo un aumento de la producción de petróleo en Estados Unidos, lo que “hizo bajar considerablemente el precio del petróleo desde los US$120 o US$110 el barril, a los US$70 o menos”, que es cercano al precio en que actualmente se está cotizando el crudo a nivel internacional.

Para Michelle Labbé, economista jefe de Dominus Capital, la escalada del precio del petróleo tiene que ver con la recuperación económica a nivel mundial, “especialmente desde que las vacunas comenzaron a ser distribuidas por el mundo. Eso significa que la movilidad a nivel mundial se empezó a recuperar, y con ello la demanda por petróleo y sus derivados, en este caso, las bencinas”.

Lo anterior, añadió, considerando además que la Organización de Exportadores de Petróleo (Opec), sumado “Rusia y otros, no han querido aumentar la oferta de petróleo para que los precios no se les caigan, lo que ha presionado aún más los precios”. Asimismo, aseguró que hay un tercer factor: “Es el factor financiero. El aumento de liquidez en el mundo, y con ello las bajas en las tasas de interés, llevó a los inversionistas a buscar activos de mayor riesgo, entre ellos, están los commodities, como el petróleo”.

“Todo ha llevado a que el precio del petróleo suba”, subrayó. “Adicionalmente, a nivel nacional, tenemos mayores factores de riesgo dados por las elecciones, por la incertidumbre respecto a la Constitución y lo que va a salir al final. Eso ha llevado al tipo de cambio al alza, lo que genera que los precios (de las bencinas) sigan arriba”.

Además, apostó a que el precio de las gasolinas seguirá por una senda alcista durante las próximas semanas. “En términos generales, uno debería esperar que los precios sigan con una tendencia al alza en la medida que la economía mundial se recupere, generando mayor demanda por petróleo, y en la medida que no solucionemos los temas de incertidumbre en nuestro país”, dijo.

Mientras que el economista y académico de la U. de Chile, Alejandro Alarcón, compartió la visión de que la reactivación de la economía mundial -sobre todo por el impacto de China-, está presionando al alza el precio de las materias primas. A la vez que sostuvo que la reciente derrota que Shell tuvo ante La Haya -tribunal que obligó a la firma a reducir drásticamente sus emisiones tras una demanda de grupos ambientalistas-, también podría incidir en el valor del crudo.

“Perdieron una demanda en Holanda, esto quiere decir que pueden ordenar el corte de producción, y eso está prediciendo que en los próximos meses o tal vez semanas el precio del petróleo se podría ir a US$80 el barril”, comentó. “Eso también es muy malo para los países dependientes del petróleo como nosotros, que importamos casi todo el petróleo que usamos, por lo tanto, va a influir en el precio de los combustibles”, añadió.

“Además de eso, está el tipo de cambio que está subiendo como hemos visto, sobre todo por riesgos políticos. Entonces, la trayectoria del precio de los combustibles es al alza”, manifestó Alarcón.

Factor Mepco

Por otro lado, Hermann destacó el rol que ha jugado el Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco) en Chile.

“Hoy está permitiendo que disminuya el impuesto específico a la gasolina en $30 para la gasolina 93 y $40 para la gasolina 97. Eso significa que hoy día la gasolina 93 en promedio se está vendiendo en $865 en Santiago. Si no estuviera funcionando el Mepco estaríamos con una gasolina que estaría bordeando los $900, es decir, $895”, expuso.

“Eso muestra que el Mepco está cumpliendo su rol de amortiguar los vaivenes del precio del petróleo en el mercado internacional”, agregó.

Mientras que Labbé señaló que el Mepco lleva “varios meses entregando subsidios y haciendo que las alzas sean más paulatinas, y es por eso que, pese a que el precio internacional ha tenido alzas y bajas, lo que hemos visto acá son más que nada una tendencia al alza, pero más lenta, por lo tanto, con menos volatilidad”.

Proyecto de Chile Vamos

Desde el Parlamento también ven con preocupación esta alza sostenida en las bencinas. Por ello, diputados de Chile Vamos presentaron una moción que busca reducir a la mitad el impuesto específico mientras dure la emergencia sanitaria. Proyecto cuya admisibilidad fue aprobada la semana pasada y que comenzará su tramitación en la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.

Según el diputado Álvaro Carter (independiente) -uno de los promotores de la iniciativa-, “es de toda justicia por lo menos discutir una rebaja a este impuesto, que fue creado con otros fines y que hoy lamentablemente se ha transformado en una tremenda carga para el bolsillo de los chilenos”. Por eso, espera que “el Ejecutivo y más parlamentarios se hagan parte de esta moción”.

Por su parte, la diputada Sandra Amar recordó que este impuesto “fue instaurado en 1986 con un fin transitorio: para la reconstrucción post terremoto de 1985 y desde esa fecha ya han pasado cerca de 35 años, por lo que mantener este tributo ya no se justifica porque ya cumplió a cabalidad su fin. Esta rebaja ayudaría a todas las personas que usan diariamente las micros, taxis y colectivos y a las miles de familias que utilizan la movilización particular para ir a trabajar”.

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