Y qué mejor ejemplo del escaso compromiso partidario de los chilenos que la situación de las primarias. Toda decisión es relativa, parece ser la máxima, como escribe Max Colodro. “Todo vale”.

“En sectores que perdieron sus respectivas contiendas, se impone la moda de desconocer el compromiso adquirido al participar en ellas”, dice. Y eso vuelve a mostrar el “burdo oportunismo” que guía a la política actual.

“Aquí (no hay) convicciones en juego, solo un frío cálculo realizado en función de resultados probables”, apunta Colodro.

Y eso lo único que hace es que las primarias caminan inexorables hacia su total pérdida de sentido porque algunos consideran que no hay nada objetable “en no respetar las reglas del juego y pasarse al bando de los más probables ganadores”.

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