El régimen cubano admitió este domingo que la isla sufrirá nuevos apagones, en medio de las crecientes protestas de la población y la violenta represión de las fuerzas de la dictadura de Miguel Díaz-Canel.

Según informó la estatal Unión Eléctrica (UNE) de Cubalos apagones serán causados por un déficit energético del 31 % de la capacidad de generación durante las horas de mayor demanda. El estimado para la hora pico (primera hora de la noche) es de una disponibilidad de 2.181 megavatios (MW) y una demanda máxima de 2.850 MW, lo que supone un déficit de 679 MW.

En consecuencia, la UNE prevé una afectación máxima de 749 MW en ese horario, a lo que le suma 145 MW ligados a los daños que ocasionó el paso del huracán Ian por el extremo occidental del país el pasado martes.

El parte diario de la UNE detalla que actualmente se encuentran fuera de servicio por averías 9 unidades de diversas termoeléctricas del país -entre ellas, la Antonio Guiteras, una de las mayores. Otro bloque está en mantenimiento.

Los cortes de la corriente eléctrica son habituales desde hace varios meses en el país, y fueron agravados por la incapacidad de la dictadura castrista para solucionarlos. (YAMIL LAGE / AFP)Los cortes de la corriente eléctrica son habituales desde hace varios meses en el país, y fueron agravados por la incapacidad de la dictadura castrista para solucionarlos. (YAMIL LAGE / AFP)

El sábado último estuvo marcado por el déficit de capacidad generación durante todo el día y la máxima afectación del servicio (806 MW) se registró en el horario de mayor consumo.

Los cortes de la corriente eléctrica -por roturas y fallos en las anticuadas plantas termoeléctricas, la falta de combustible y los mantenimientos programados- son habituales desde hace varios meses en el país, y fueron agravados por la incapacidad de la dictadura castrista para solucionarlos.

Entre julio y septiembre tan solo se han registrado dos días sin cortes del suministro, acorde a los datos de la UNE cotejados por Efe.

Los apagones afectan todos los ámbitos de la economía y de forma notable la vida diaria de los cubanos, lo que está azuzando el descontento social en un país que atraviesa una severa crisis.

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