Tras el primer debate presidencial, que estuvo marcado por una alta interpelación entre los candidatos, distintos expertos analizaron el formato de la discusión que organizó CNN Chile y CHV, y cuáles fueron los mejores desempeños de los cinco abanderados presentes el día de ayer.

Cabe destacar que en el evento participaron Gabriel Boric (Apruebo Dignidad), Sebastián Sichel (Chile Podemos Más), Yasna Provoste (Nuevo Pacto Social), José Antonio Kast (Frente Social Cristiano) y Eduardo Artés (Unión Patriótica). Mientras que Marco Enríquez-Ominami (Partido Progresista) y Franco Parisi (Partido de la Gente), no estuvieron presentes ya que se encuentran fuera del país.
Para Pamela Figueroa, académica de la Universidad de Santiago de Chile (Usach) y coordinadora del Observatorio Nueva Constitución, el debate en general “tuvo un buen formato”.

Esto, porque según explicó a Emol, “permitió que las candidaturas presentaran sus puntos de vista, pero también se interpelaran entre sí. Eso creo que fue algo positivo que permite diferenciar e identificar cuáles son las posturas y también generar un diálogo entre ellos”.

Quien también reconoció el formato, fue Mauricio Morales, académico de la Universidad de Talca, quien sostuvo en entrevista con EmolTV que fue “mucho más dinámico del que estábamos acostumbrados”. No obstante, hizo hincapié en que “también tiene puntos en contra” como, por ejemplo, el hecho de que “al favorecer mucho la interpelación personal, los candidatos muchas veces se dedicaron hablar de su pasado, destacar atributos personales y explicar situaciones que ocurrieron hace algún tiempo y eso da la sensación que no contribuye a revelar los proyectos de país de cada uno”.

Tras ello, precisó que imagina que para el próximo debate se pueden tomar los aspectos positivos de este formato, añadiendo lo también efectivo de los formatos anteriores, donde el periodista hace más preguntas. “Eso podría contribuir más”, añadió.

Por su parte, Claudio Alvarado, director ejecutivo del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), en entrevista con Radio Universo, dijo que en cuanto al debate, benefició el hecho de que estuvieran presente cinco candidatos y no los siete. “Al ser cinco personas todavía se puede conversar. Yo creo que el formato que idearon los organizadores del debate fue adecuado para la interacción, para que se interpelaran y eso probablemente con más participantes se habría dificultado”. Sin embargo, precisó que “sin duda que a ellos les perjudica no estar en esta instancia”.

Lo mejor para Morales Para Morales, quien destacó por su presentación fue José Antonio Kast. Incluso dijo que a él no le sorprendió su desempeño. “Este es un formato de debate que le acomodó mucho a mi parecer, supo presionar las teclas correctas y tocó las zonas sensibles de los candidatos la centroizquierda”, dijo a este medio. Entre los ejemplos, mencionó cuando le recordó la acusación constitucional a Provoste y “la saco de sus casillas” y cuando a Sichel le mencionó el hecho “de cambiarse de partido o de coalición”. Todo ello, a su juicio, estuvo “muy bien estudiado, por eso el aparece como el candidato más llamativo en este contexto de debate”.

Y, sostuvo que “más allá de las diferencias ideológicas o programáticas que uno pudiese tener con Kast, es un un excelente candidato y en eso no tengo ninguna duda. Un candidato extraordinario primero, porque es claro al plantear sus puntos de vista; segundo, porque llama al votante más intenso de derecha sin tener complejo alguno; tercero, porque es un candidato que sale a confrontar con una sorprendente tranquilidad; y cuarto, porque cuando es emplazado responde con esa misma paz independiente si el ataque viene desde un socio aparente como Sichel, o de la extrema izquierda como Artés”.

En cuanto a Boric, dijo que “salió sin daños” y que como “tiene un pie y medio en la segunda vuelta, no tenía mucho que arriesgar”. “No salió dañado, pero rehuyó a Kast en el principio, se mostró muy manso y tranquilo, creo yo que tenía pauteado que entrar en un debate con Kast es entrar a perder”. Sobre Sichel, dijo que “entró al debate con una presión inusitada. Ninguno previó que la lucha por el segundo puesto iba a ser tan estrecha como se ve hoy”. Agregó que “no fue capaz de seguir el ritmo de Kast, le fue imposible alcanzar el protagonismo. Le va a costar muchísimo fidelizar al votante clásico de derecha”.

La distinción para Figueroa

Un orden distinto consideró la académica Figueroa, quien destacó en primer lugar a la abanderada de Nuevo Pacto Social. “Me parece que Yasna Provoste tuvo un muy buen desempeño, porque ella necesitaba tener un espacio para plantear sus puntos de vista y sacar a relucir ciertas temáticas que identifican su perfil, por ejemplo en temas de género, su posición respecto a temas de carácter social”.

Agregó que “también me parece que para ella era importante y creo que fue uno de los momentos álgidos del debate, señalar lo que ella vivió como ministra de Educación y ella se lo plantea directamente al candidato José Antonio Kast y le dice que el ha hecho de la mentiras su base discursiva”.

Entonces, dijo a este medio que le parece que “ella tuvo espacio para muchos temas por los cuales ella había sido cuestionada. Sostuvo que en el fondo, Provoste era la que “necesitaba más desplegarse y mostrarse en el debate”. En segundo lugar, mencionó al candidato de Apruebo Dignidad.

“Gabriel Boric tuvo un rol muy distinto al primer debate que tuvo con Daniel Jadue, porque ahí él era el desafiante. Ahora me parecía que era el que estaba mejor posicionado y él era el desafiante entonces se desplegó con mucha soltura y eso le permitió tener un muy buen resultado electoral”. En este caso, a juicio de Figueroa, Boric era el favorito, por eso su posición era estar más “cuidado” y eso hizo que tuviera un despliegue distinto al anterior. “Me parece que de todas maneras estuvo bien”, añadió.

Luego destacó a José Antonio Kast, a quien dijo que vio “muy cómodo”. “El lo que buscaba sobre todo era interpelar al candidato Sebastián Sichel, porque lo que quiere hacer Kast es mostrar que él representa a la derecha y salirse de esa posición como de extrema derecha”, sostuvo. Agregó que “después uno podría decir que el candidato Eduardo Artés, también aunque no necesariamente es un candidato competitivo, eso lo hace estar muy tranquilo en exponer sus ideas, en interpelar también al otro candidato de izquierda que es Boric”.

En su opinión, quien tuvo el “desempeño más débil”, fue Sebastián Sichel, porque lo siente “incómodo”. “El se ve como que siente que está perdiendo apoyo más que ganando, se incomoda en la relación con el Gobierno y en la relación con los partidos de derecha, entonces en un momento en que ya la campaña está en su recta final, se requiere identificar bien las posiciones y él está incómodo en esa relación”.

El análisis de Alvarado

Por último, Claudio Alvarado sintonizó con Morales, al destacar la presentación de Kast. Aunque el director ejecutivo, también mencionó a Boric. “Quién ganó el debate va a estar entre Boric que no brilló para nada, pero que se mantuvo. Que no cometió errores y que cumplió, y Kast, que creo que fue una sorpresa al menos para lo que habitualmente el público espera de él, sabiendo que le habló siempre a su nicho, que no se movió de ahí en general”, dijo a Radio Universo.

Kast, a su juicio, hizo bien al menos tres cosas. La primera es que le habló muy claramente a su público “Fue probablemente el candidato, junto con Boric por momentos, que más claramente logró entusiasmar e identificar a sus partidarios y eso tiene que ver con una relativa facilidad de su papel, que tiene definido qué es lo que quiere hacer”, dijo.

En segundo lugar, precisó que en estos debates tiene un tono, y manera de aproximarse a la discusión, que “resalta por su mesura”. En ese sentido, dijo que con él se produce una paradoja: “al mismo tiempo que la prensa con motivos fundados hablan de la extrema derecha o radical, es un candidato que mantiene la compostura, que logra exponer sus argumentos y enfrentar al resto”.

En tercer lugar mencionó que producto de los dos motivos anteriores, “se vio bastante cómodo, tranquilo y rápido interpelando a los demás y eso le jugó a favor”. Para Sichel dijo que “tiene un desafío complejo”, al apuntar a un público amplio. “Es del centro, está en una coalición de centro derecha por lo tanto busca a hablarle a eventuales votantes de Kast hasta eventuales decepcionados de Boric, entonces esa dificultad anoche no fue del todo lograda. No logró poner sobre la mesa que uno dijera logró manejar el debate, logró marcar la pauta producto de este desafío del público a cual busca hablarle”. Probablemente, señaló que también le jugó en contra, “que en algunos momentos perdió la calma, la compostura o enganchó muy fácilmente con las disputas que iban poniendo los adversarios, en ese sentido creo que lo vimos más cómodo en el debate de las primarias que en lo que fue anoche”.

En cuanto a Artés, dijo que “está jugando otro partido. Lograba transmitir mensajes, cierta cuota de humor, me parece que es visible que está jugando otro partido”. Y, para Provoste, precisó que, por ejemplo, el hecho de citar Wikipedia, “yo diría que es más que una simple anécdota, a mi me parece reveladora junto con otros momentos de lo que podríamos llamar una debilidad de la centro izquierda.

A mi una de las cosas que me llamó la atención que venía ocurriendo desde antes, pero que anoche me parece que se observó con cierta claridad, es que Yasna Provoste no está en el sitial que varios de nosotros hubiéramos pensado algunos meses atrás”. “Hay que recordar que cuando ella asume la presidencia del Senado adquiere ese tono estadista y empieza a subir en las encuestas, muchos analistas sugirieron algo como lo siguiente: el escenario está pintado, dicho coloquialmente, para Yasna Provoste, ante la debilidad de la centro derecha, ante el hecho de que ella debiera encarnar algo diferente al Frente Amplio y, la verdad, es que eso con el paso de los meses no se ha confirmado para nada, más bien al contrario, y el debate de anoche creo que tuvo algo de eso”, finalizó.

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