No es un escenario que sorprenda. Académicos, expertos y las propias autoridades del Ministerio de Salud habían proyectado un recrudecimiento de la pandemia asociado a la mayor movilidad de las personas, tras el avance de casi todo el país a la Fase de Apertura y los festejos de las pasadas Fiestras Patrias.

Pero ha generado alarma, eso sí, el rápido ascenso de la curva. Y así lo están mostrando las cifras: esta jornada el Ministerio de Salud confirmó 640 nuevos casos de Covid-19, lo que constituye un aumento del 45% comparado a la última semana y del 31% en relación a los recientes 14 días.

En ese contexto, la proyección del académico de la U. de Chile, Mauricio Canals -quien ha seguido con sus cálculos la evolución de la pandemia- describe un “muy preocupante panorama” y detalla que en los próximos 15 días, si todo se mantiene como hasta ahora, los casos podrían rondar los 1.500, con mil de ellos en la Región Metropolitana.

¿Por qué este veloz aumento? Las explicaciones encuentran total consenso en tres factores: más movilidad, menos percepción de riesgo y la acción de Delta, la variante que más circula en el país y que es varias veces más contagiosas que sus antecesoras.

“El aumento de casos se debe fundamentalmente a la mayor movilidad que ha existido durante septiembre”, dice la epidemióloga e integrante del Consejo Asesor Covid-19, María Teresa Valenzuela, quien alude el comportamiento de las personas: “desde la fiesta en el parque Padre Hurtado para adelante, han habido más fiestas, aglomeraciones, bailar, cantar. Y si en medio de esas aglomeraciones hay personas infectadas, la probabilidad de transmisión aumenta varias veces más”.

La experta, además, señala que “el otro factor fundamental ha sido el ingreso a nuestro país de la variante Delta, llegó un momento en que pasó a ser comunitaria yestá demostrando todo su potencial de una alta transmisibilidad”.

Carlos Perez, Decano de la Facultad de Medicina y Ciencia de la U. San Sebastián e infectologo clínico de la U. de los Andes plantea que “ojalá no lleguemos a la cifra de 1.500 casos, pero podrán bordear 1000 o un poco más, debido a que la mayoría corresponde a la variante Delta, que es más transmisible y puede afectar a personas que están vacunadas”.

Hasta ahora, como siempre en cada rebrote, lo plausible es el aumento de los contagios. Por eso lo que viene, según plantean los especialistas, es una prueba de fuego para la vacuna: el efecto en las UCI y en el desenlace de los casos más grave.

“Si la población tiene una cobertura de vacunación, por ejemplo, de un 40%, obviamente que el virus encuentra población susceptible, por lo tanto el cuadro clínico se manifiesta con severidad y con mayor probabilidad de ingresar a las Unidades Críticas y también de fallecer. Pero en una población altamente vacunada la vacunación permite disminuir la gravedad de la enfermedad y nosotros debiésemos estar agradecidos de que en nuestro país tengamos este nivel de cobertura”, dice Valenzuela.

Sofía Salas, académica del Centro de Bioética de la U. del Desarrollo, plantea que “lo importante, tal como ha ocurrido en el Reino Unido, es que a pesar de haber casos positivos entre las personas vacunadas, la enfermedad en general no requiere de hospitalización o ingreso a UCI y efectivamente disminuye el riesgo de morir. Esto significa que las vacunas han sido muy efectivas en proteger a las personas vacunadas, que a fin de cuentas es el principal objetivo de un plan de vacunación”.

Pérez, a su vez, agrega que “esperamos que la mayoría (de los nuevos contagios) sean casos leves, que no requieran hospitalización, con menos ventilación mecánica y que no tengan riesgo vital. Esto se ha visto en otros países: un gran número de casos, como Israel, pero las hospitalizaciones no han sido tan elevadas como los brotes anteriores”.

Según las estadísticas de Canals, un 70,86% de la población total ya tiene las 2 dosis de vacuna y un 69,88% posee inmunidad teórica, es decir, transcurrieron 14 días desde la segunda inyección. Así, si se considera también el 1,6 millón de personas que ya cursaron la enfermedad “tendríamos un máximo de alrededor de 54,70% de inmunes” a nivel nacional, señala el académico.

Así todo, lo que viene es incierto. “Se ensombreció el panorama. Hay signos de aceleración del contagio con Re muy alto. De mantenerse esta aceleración podríamos incrementar los casos en alrededor de un 20% semanal. Si todo sigue igual, ahora el pronóstico ya no es bueno para el 11/10″, afirma el experto de la U. de Chile, quien hace un llamado a ”estar muy alertas. A recuperar la percepción de riesgo”.

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