El viernes 30 de diciembre el Presidente Gabriel Boric indultó a 12 condenados en el marco del “estallido”, además de a un ex frentista. El hecho ha provocado diversas reacciones; entre ellas, que casi la totalidad de los parlamentarios de Chile Vamos abandonara la mesa de negociaciones que lideraba la ministra del Interior Carolina Tohá con miras a generar un gran acuerdo nacional sobre seguridad.

Un traspié no menor si se considera que la principal preocupación de la ciudadanía es la seguridad y que cifras de la Subsecretaría de Prevención del Delito muestran un aumento en los delitos de mayor connotación social entre 2021 y 2022.

En Mirada Líbero, Katherine Martorell, exsubsecretaria de Prevención del Delito indica que «la señal de impunidad que se genera es sumamente gravosa. Yo no puedo un día decir ‘voy a perseguir como perro a los delincuentes’, no puedo decir ‘me acuesto y me despierto pensando en cómo enfrentar la delincuencia’ y dar una señal tan contradictoria como liberar a personas que han cometido delitos comunes de mayor connotación, que han sido sancionados por tribunales y dejarlos en libertad sin más trámite”.

Katherine Martorell analiza los indultos de Boric
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