Chile está localizado en la zona más sísmica del mundo, el temido cinturón de fuego del Pacífico, en la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana.

Además, tiene el terremoto más poderoso y destructivo del que tenga registro la humanidad, ocurrido el 22 de mayo de 1960 en Valdivia, cuando la Tierra se sacudió con una magnitud Mw 9,5.

El último evento de grandes proporciones ocurrió esta madrugada, a las 00.15 en el norte del país, con epicentro en Tocopilla. Según el Centro Sismológico Nacional la magnitud del sismo fue de 6,2, localizado 21 km al noroeste de la ciudad nortina y con una profundidad de 55 kilómetros. El movimiento telúrico también se sintió con fuerza en Antofagasta y Atacama.

Para tranquilidad de las personas que viven en esas regiones, la Onemi dio a conocer que el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (Shoa) descartó que las características del sismo reúnan las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile. Solo significó daños menores, como caídas de piedras en la carretera. No se registraron fallecidos, ni cortes de los servicios básicos.

Se trata del segundo temblor fuerte que se percibe en la zona durante las últimas horas, tras lo ocurrido en la tarde de ayer (miércoles), momento en el cual también se presentó un sismo de magnitud 6,2, 32 kilómetros al este de Calama. Posterior a lo descrito, se han registrado varios movimientos telúricos. ¿Es un presagio del gran terremoto del Norte Grande?

En mayo de este año se registró una situación similar, hace poco más de dos meses. Por segunda vez durante 2022, se produce una seguidilla de temblores en el norte del país. En esa oportunidad, el 4 y 5 de mayo Los Vilos fue testigo de más de 40 temblores, muchos de ellos superiores a 5.0 Mw, mientras que cinco días después, un terremoto de magnitud 6,8 sacudió a Socaire, localidad ubicada en la Región de Antofagasta, 3.500 metros sobre el nivel del mar.

Lo ocurrido en ambas oportunidades “revivió los fantasmas” de historiadores, sismólogos y geólogos, quienes se acordaron de un antiguo y misterioso megaterremoto de 9,3 grados ocurrido en 1730, hace casi 300 años, en Valparaíso y Viña del Mar, el segundo más grande y poderoso que se haya registrado.

Pablo Salucci, geólogo de la Universidad Católica y académico de la Universidad San Sebastián, señala que “lo atípico de estos sismos es que ocurran en distintas profundidades y con similares magnitudes. Pero esta sismicidad, es esperable dada las características sismológicas de Chile”.

Gabriel González, subdirector Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres (Cigiden) y académico Universidad Católica del Norte, establece que ambos sismos se ubicaron en la Plaza de Nazca, “y fueron generados por un mecanismo de falla tensional en estructuras de orientación norte sur. La intensidad fue de leve a moderada”.

Se trata de una zona con un amplio historial sísmico, en 1868 en Arica hubo un terremoto de 9,0 Mw, en Taltal en 1966 de 8,1 Mw o los más recientes registrados en Tarapacá en 2005 (7,9 Mw) o en Iquique en 2014, cuando se produjeron cuatro réplicas, todas sobre 7,0 Mw.

Estos temblores y terremotos, nuevamente ponen sobre la mesa la teoría de un posible gran terremoto para el Norte Grande, el que abarcaría las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá Antofagasta, y la región peruana de Tacna. Los expertos señalan que aún no se libera toda la energía sísmica acumulada, lo que abre la opción de que realmente ocurra.

Vista del pueblo de San Lorenzo de Tarapacá tras un terremoto, en 2005.

La zona norte, particularmente la zona costera, “está identificada como ‘brecha sísmica’, ya que es un lugar que no ha tenido un gran terremoto (superior a 8,0 Mw) desde 1868 y 1877, salvo el terremoto de Iquique de 2014, el cual solo rompió un segmento del área que se espere que se rompa hace años”, explica Salucci.

González aclara que si bien ninguno de los últimos sismos activó la falla de subducción en donde se espera ocurra este “Gran Terremoto del Norte Grande de Chile”, no obstante “habrá que estar atento si hay algún proceso de carga de la falla. Eso solo lo sabremos con el pasar de los días”, añade.

Las características de este posible gran terremoto son preocupantes: su magnitud superaría fácilmente los 8 grados en la escala sismológica de magnitud de momento y podría incluso acercarse a la del terremoto de Valdivia de 1960.

Salucci considera que la posibilidad de un terremoto de importancia aún es latente. “Los terremotos intraplaca son menos frecuentes en nuestro país con respecto a los interplaca, y por lo mismo, tenemos menos registros e investigación de estos eventos, pero pueden ser muy peligrosos. Basta recordar el terremoto de Chillán de 1939, que fue un sismo intraplaca y hasta hoy es el que mayor número de víctimas fatales ha generado”.

¿Por qué tiembla tanto en el norte de Chile?

La convergencia de las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana, “es la responsable de gran parte de los sismos que ocurren periódicamente en Chile, y la zona norte no es la excepción. Ésta presenta grandes terremotos históricos″, señala Salucci.

Mapa de brechas sísmicas. Fuente CIGIDEN

Últimamente se observa en el registro varios sismos en la zona, aunque son parte de la sismicidad propia de nuestro país. “Es importante mencionar, que en el caso del sector comprendido entre Arica y Mejillones, existe una brecha sísmica (zona que no ha liberado energía sísmica por largo período) la cual se ‘considera madura´, para un nuevo evento sísmico”, añade Salucci.

En la zona norte, además, “existen dos brechas sísmicas más, que son importantes de considerar. Una de ellas es la que se localiza desde Taltal hasta el norte de La Serena y otra frente a Ilapel”, establece el académico de la Universidad San Sebastián.

Salucci aclara que en el sector, “la falla más importante es la de Atacama. Es un falla activa que tiene más de 1000 km de largo y que se desarrolla por la Cordillera de la Costa”.

Escrito por Carlos Montes para La Tercera

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