Las perspectivas económicas globales han mejorado sustancialmente en los últimos meses, gracias a la distribución gradual de vacunas contra el coronavirus, anuncios de ayudas fiscales adicionales en algunos países y señales de que las economías están manejando de mejor forma las medidas sanitarias.

Esa es la visión que presentó esta semana la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) al realizar sus estimaciones actualizadas para este y el próximo año. El organismo estima ahora que la economía mundial crecerá 5,6% en 2021 y 4% en 2022, con lo que se volvería a los niveles de producción global prepandemia a mediados del presente ejercicio, aunque de todas formas muchos países se mantendrán por debajo se estos valores hasta finales de 2022.

La proyección actualizada de la Ocde está en línea con la realizada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a principios de enero, de 5,5%. La última vez que la economía global creció tanto fue en 2007, cuando lo hizo justamente en 5,5% (según los cálculos del Fondo). De concretarse la nueva visión de la Ocde sería la mayor alza del mundo desde 1973, cuando llegó a 6,5% de acuerdo con datos del Banco Mundial. De hecho, se espera que el nuevo World Economic Outlook del FMI -agendado para abril- también suba la proyección sobre 5,5%.

Uno de los principales motores de la economía global es por supuesto Estados Unidos. La aún mayor economía del planeta crecería 6,5% durante el presente ejercicio, gracias al estímulo fiscal que haría, a juicio de la Ocde, que el PIB subiera 3 puntos porcentuales más de lo previamente anticipado, lo que a su vez impulsaría la demanda desde sus socios comerciales. Esta alza anual sería la mayor para ese país desde 1984, cuando estaba saliendo de la crisis del petróleo.

Acá la diferencia con la proyección de FMI es mucho más amplia, ya que esa institución está viendo por ahora un 5,1% para EE.UU. lo que, nuevamente, anticiparía que el Fondo va a también realizar una corrección importante en sus estimaciones, principalmente luego que el proyecto de ley de alivio Covid-19 de US$1,9 billones (millones de millones) del presidente Joe Biden superó el obstáculo final del Congreso.

“Dada la mejora en la situación del Covid, con los casos bajando y aumentando las vacunaciones, junto con un estímulo fiscal mayor al esperado, se tiene una proyección mucho más sólida para la economía de EE.UU. en 2021 y 2022″, dice Sam Bullard, economista senior de Wells Fargo. De hecho, el experto indica que la velocidad de crecimiento del PIB anualizado de ese país estará en el orden del 8% en el segundo y tercer trimestre con lo que el año cerrará con un alza de 6,2%.

“Creemos que esta recuperación será una de las más fuertes en décadas. Con nuestra actual proyección (que será actualizada en los próximos días) de 6,2% en 2021 y 5,1% en 2022, será el período de dos años más fuerte desde 1983-84 (4,6% y 7,3%). Esencialmente tendremos un estímulo enorme al mismo tiempo que la economía comenzará a reabrir, distinto a lo que pasó en el estímulo anterior cuando la economía se comenzó a cerrar”, señala Bullard.

En la misma línea, la economista del área global de Capital Economics, Gabriella Dickens, señala que con el nuevo estímulo anunciado sus proyecciones para EE.UU. pasaron de 5% a 6,5% durante este año. “Así, el nivel del PIB en términos reales va a sobrepasar fácilmente sus niveles prepandemia en el segundo cuarto del año. El ritmo de recuperación será mucho más rápido que el que siguió a la crisis financiera”.

Respecto de la economía global, Dickens señala que sus estimaciones son que a fines de este año el mundo se estará recuperando “mucho más rápido de lo que la mayoría asume”. Hay dos razones detrás de esto: la aceleración de los programas de vacunación, que debería permitir remover las restricciones, con lo que la actividad volvería a su ritmo desde el segundo trimestre en algunos países desarrollados; y lo segundo son las políticas que apoyan la recuperación. “Pocos bancos centrales han realizado políticas restrictivas este año, mientras los gobiernos, en especial en las economías avanzadas, mantendrán los niveles de gasto hasta que el virus esté bajo control y la recuperación esté afianzada”, puntualiza.

/psg