Faltan sólo 23 días para que finalice el Estado de Excepción Constitucional, fecha límite que se acerca en medio de una compleja situación que se vive por estos días en el país respecto a la pandemia por covid-19. El sábado recién pasado, se informaron 8.867 casos positivos, la segunda cifra más alta desde el inicio de la crisis sanitaria.

En esa línea, el ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, apuntó a la necesidad que se extienda el tiempo de su vigencia, debido a que es la única herramienta que permite que se intervenga la red público-privada para generar un aumento de cupos en las camas que permitan hacer frente a la cantidad de pacientes -sobre todo jóvenes- que llegan con cuadros graves de covid-19, la mayoría de ellos sin vacunarse o con una sola dosis.

“Nosotros estamos en un Estado de Excepción Constitucional, que otorga, entre otras características, que entrega para una emergencia, en este caso una pandemia, al Estado la posibilidad de hacer uso o restringir uso de propiedad privada, en este caso clínicas, camas y respiradores, para manejar el bien común”, explicó esta mañana en conversación en T13 Radio.

Aumento de ventiladores

Mañalich destacó que al día de hoy, quedan 39 respiradores disponibles, y que “cada día ingresan 9 personas más de las que salen, y eso significa que tenemos una necesidad de mayor de camas UCI”. Esto, en su opinión, “implica intervenir con firmeza en la red asistencial privada y obligarlos a cumplir lo que la ley le entrega como atribución al Ministerio de Salud”, esto es, determinar el número en que deben aumentar las plazas. A juicio de Mañalich “tenemos que llegar a un total de 5 mil camas de tratamiento intensivo durante esta semana”.

“En la Región Metropolitana, quedan 39 respiradores disponibles, en una región donde viven casi 8 millones de personas, eso hay que corregirlo hoy. Evidentemente es difícil, los trabajadores de salud están cansados, hay muchas licencias médicas. Que la tarea no es una epopeya, evidentemente sería una superficialidad decirlo”, complementó.

En su opinión, “independiente del extraordinario trabajo de vacunación, lo que corresponde hoy día, perdón que use un lenguaje bélico, es dar una batalla muy intensa por Santiago”, considerando incluso traslados a regiones, donde quedan cerca de 120 camas.

Y por eso, redondeó, se tiene que renovar el Estado de Excepción, “sólo por el hecho que cuando venza, el 30 de junio, el Minsal, el Gobierno tiene que mantener la potestad de manejo de la red asistencial público-privada”.

Otra de las razones por las que el ex titular de Salud insistió en extender el atributo presidencial es que en junio no disminuyan los casos, incrementado además por la llegada del invierno. “Lo más probable es que sigamos teniendo un aumento de los casos, producto de las tasas de contagio que estamos viendo”, y hacia julio se podría ver recién una reducción, producto de alcance de la vacuna, aclaró.

Pase de movilidad

Para el coordinador nacional de camas críticas, doctor Luis Castillo, el pase de movilidad se ha convertido en un incentivo para que, precisamente esa población joven que hoy está ingresando a UCI se vacune. Así lo aclaró este lunes en conversación con radio Universo, donde consideró “muy razonable que se le hayan hecho esas modificaciones para tratar de evitar estos desplazamientos, especialmente en las comunas en cuarentena”, y de paso, transparentar la poca adherencia que se estaba presentando en las restricciones.

A su juicio, la tríada central contempla: “las modificaciones que se le ha hecho (al pase), la inducción de la inmunización a la población joven, ojalá menores de 18 años se vacunen y la aceleración de este proceso, son medidas que a mi juicio han sido centrales en el manejo en los últimos 15 días”, planteó.

En esa línea, descarta que una alternativa sea suspenderlo, pues “lo que ha pasado en estos días no tiene nada que ver con el pase de movilidad. Tenemos mucho optimismo que el proceso de vacunación, que ha ido a una tasa muy acelerada en estos últimos días, termine luego de la segunda dosis, a los 14 días, de dar una protección y empiece a haber una reducción de los casos a nivel de los hospitales”.

Priorizar test de antígenos

Otro de los cambios a los que apuntó Mañalich, es dar prioridad al testeo masivo de antígenos por sobre el testeo PCR, que toma hasta 48 horas en entregar un resultado.

“En mi opinión, desde el punto de vista del Testeo y Trazabilidad, lo fundamental es reemplazar a la brevedad el examen de PCR como estrategia de salud pública, por el examen de antígenos. Media hora, un resultado, una acción directa que hacer con la persona des resultado positivo o negativo, sin esperar tres días como ocurre hoy día”, aclaró.

En esa línea, apuntó a un cierto conflicto de interés, “porque el uso del gasto, lo que significa para los laboratorios privados, en términos de ingreso, hacer PCR masivo, es un interés muy importante. Desde el ministerio, tiene que haber una instrucción, de financiar los test de antígenos, de esta manera, para ir reemplazando los test PCR”, zanjó.

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