Nuevo triunfo del Betis en la Copa del Rey, como tantas veces lo hizo la temporada pasada hasta el punto de convertirse en el campeón de la competición en el Estadio de la Cartuja. El cuadro de Manuel Pellegrini fue capaz de darle la vuelta a un partido que se le complicó con el gol de Pepe Bernal, pero que ya había quedado claro en torno a la hora de juego con los tantos anotados por Willian José y Édgar para remontar en una cita que comenzó a cambiar con la entrada de William Carvalho por Víctor Ruiz en el descanso. El delantero hispano-brasileño se encargaría de dar la total tranquilidad a los suyos ya en la recta final (81’) para que Fekir pusiera el punto final sobre la hora.

El Betis no lo iba a pasar bien, sin embargo, para conservar su condición de actual campeón de la Copa del Rey. Los verdiblancos sufrieron en su visita al modesto Club Deportivo Ibiza Islas Pitiusas e incluso se iban a ir al intermedio por debajo en el marcador por culpa de un error flagrante de Víctor Ruiz, otro más, que iba a ser aprovechado por Pepe Bernal para los locales.

Era el factor menos esperado en este choque entre el equipo que levantara por última vez la copa de campeón en el Estadio de la Cartuja y un rival de Segunda RFEF que lucha por no descender a una categoría aún más baja y que ni siquiera fue capaz de conseguir un recinto deportivo que le diera al litigio la dignidad que la competición requiere.

Pero el fútbol tiene esas cosas que no entran dentro de los cálculos de nadie, tampoco de un hombre con tanta experiencia acumulada como Manuel Pellegrini. El chileno, tal vez por ello, huyó de las especulaciones a la hora de elegir a sus once futbolistas para colocarlos en la alineación facilitada a Iglesias Villanueva. No estaban Fekir, Guido Rodríguez, Borja Iglesias o William Carvalho, por citar a cuatro de los puntales de este Betis, pero sí figuraban entre los elegidos Canales, Pezzella o Juanmi, no menos principales en los planes del entrenador bético. Junto a ellos, también entraban Claudio Bravo, Ruibal, Víctor Ruiz, Miranda, Édgar, Joaquín, Rodri o Willian José en la ya tradicional alternancia de minutos que tanto bien le ha hecho a la plantilla verdiblanca.

Y el punto de partida no pudo ser más esperanzador para el campeón. A los dos minutos ya había dado un susto Rodri con un disparo de rosca desde el borde del área, poco después repetía un Canales con absoluta libertad para moverse en todo el frente de ataque partiendo desde una posición más retrasada. El Betis buscaba la resolución por la vía rápida, pero se fue enfriando conforme iban transcurriendo los minutos.

El juego comenzó a equilibrarse y el Ibiza hasta se atrevía a salir en jugadas trenzadas a través de Iván Guzmán o Pepe Bernal, tal vez sus dos futbolistas con más calidad. Hasta que llegó el regalo de Víctor Ruiz en un intento de cesión atrás hacia Claudio Bravo de cabeza. La pelota le cayó a un delantero balear y Pezzella se tuvo que emplear a fondo para impedir que se quedara delante de Claudio Bravo. La pelota le cayó a Pepe Bernal y el disparo de éste no pudo ser evitado ni por el propio Víctor Ruiz ni por Claudio Bravo.

La sorpresa fue absoluta, el Betis, el campeón, estaba por debajo de un rival tremendamente inferior, pero restaba aún un mundo por delante y había tiempo de sobra para tratar de darle la vuelta a aquello. Más sorprendente si cabe sería la escasa capacidad de reacción que mostraron entonces los verdiblancos. Sólo en la prolongación previa al intermedio fue capaz Rodri de darle un buen susto a Contreras con un disparo repelido con problemas por el guardameta local.

Joaquín realiza un centro lateral en la primera mitad.

Joaquín realiza un centro lateral en la primera mitad.

Joaquín realiza un centro lateral en la primera mitad. SERGIO G. CAÑIZARES | EFE

La solución ideada por Pellegrini para darle la vuelta a todos, como así sucedería con posterioridad, fue introducir a William Carvalho en el sitio del desacertado Víctor Ruiz, amenazado además por una tarjeta amarilla. La entrada del portugués retrasaba a Édgar al centro de la defensa y ya fue más coherente la disposición de los verdiblancos. Pero eso no amedrentó a un Ibiza que siguió intentando acercarse hasta Claudio Bravo hasta que, en un abrir y cerrar de ojos, todo iba a dar la vuelta.

Primero fue a través de un pase hacia Rodri escorado en el extremo derecho. El extremeño buscó a su par y lanzó finalmente un centro que convirtió en letal al hallar a Willian José en el corazón del área pequeña. El Betis respiraba hondo y más lo iba a hacer prácticamente de inmediato cuando en un saque de esquina otro disparo de Rodri era desviado con mucha calidad por Édgar a través del recurso del tacón.

Los campeones de Copa ya estaban por delante cuando el cronómetro se dirigía hacia la hora de juego. Pero Pellegrini no quería ni la más mínima confianza y prácticamente de inmediato introducía en un triple cambio a Fekir, Guido Rodríguez y Luiz Henrique. Tampoco es que los sustituidos fueran hombres secundarios, ya que se marchaban Canales, Juanmi y Joaquín, pero dentro de la política de dosificar los minutos le correspondía a esos tres titulares, a día de hoy, consolidar la ventaja que ya tenían los heliopolitanos.

El Ibiza Islas Pitiusas trató de rebelarse de nuevo contra el marcador que ya tenía en contra, pero su momento ya había pasado y lo que se encontraría sería los dos últimos zarpazos de un Willian José que recuperaba su relación con el gol y de Fekir ya sobre la hora. El Betis volvía a ganar en la Copa del Rey, como lo hizo tantas veces en el curso pasado, hasta el punto de que sigue defendiendo el título de campeón.

/Escrito por Francisco José Ortega para Diario de Sevilla