Científicos lograron identificar 88 asteroides y meteoroides que se encuentran alineados en torno al cometa Encke y que formarían el denominado ‘complejo de las táuridas’. Además, revelaron que 67% de los 51 nuevos miembros de ese complejo tenían actividad cometaria. Estos descubrimientos también sugieren que se formaron tras la fragmentación de un cometa de mayor tamaño que ingresó al sistema solar desde el Cinturón de Kuiper, hace unos 20.000 años.

Según detallaron Ignacio Ferrín, astrónomo de la Universidad de Antioquia (Colombia), y Vincenzo Orofino, de la Universidad de Salerno (Italia), autores de la investigación realizada con la técnica conocida como ‘Análisis de curva de luz secular’ y que fue publicada en Science Direct, lo que se observa en el complejo de las táuridas son los restos de objetos muy variados, caracterizados por un intenso pasado de impactos contra la Tierra, lo que aún puede representar un peligro para el planeta.

Uno de los componentes de la estela del Encke, responsable de lluvias anuales de meteoros, es un grupo de meteoroides que al entrar a la atmósfera terrestre da lugar a una lluvia de meteoros. Uno de estos eventos es conocido como el de ‘Tunguska’, ocurrido el 30 de junio de 1908, cuando un objeto ígneo voló miles de kilómetros sobre Siberia antes de explotar en las proximidades del río Podkámennaya Tunguska.

Según Ferrín, dos semanas antes del impacto, el cometa Encke estaba a su distancia mínima de la Tierra, por lo que afirmó que lo sucedido “no fue coincidencia”, sino que “implica que están asociados”.

El especialista también manifestó su preocupación por la fragmentación de los asteroides de las táuridas, ya que podrían dejar atrás material tan pequeño que no pueda ser detectado, pero que serían peligrosos ante un posible impacto contra la Tierra. En ese sentido, recordó que “el cuerpo cósmico Tunguska tenía entre 60 y 90 metros de diámetro” y agregó que estiman que “el complejo de las táuridas contiene muchos objetos de ese tamaño”. “No es el complejo tranquilo, simple e inocente que creíamos”, concluyó.

Antecedentes

Otro hecho que involucra a las táuridas fue investigado en el 2007 por el científico Richard Firestone, del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley (EE.UU.), quien lo vinculó con una era glacial que se conoce como ‘el enfriamiento de Dryas’, derivada del impacto de un meteorito hace unos 12.900 años. Este hecho también estuvo relacionado con la desaparición de la cultura Clovis, posible antepasado de la mayoría de los pueblos indígenas de América.

Además, el año pasado, otro equipo de investigadores halló evidencia de ese impacto en los depósitos de vidrio fundido y tierra quemada que podrían estar vinculados con la desaparición de una de las primeras comunidades de cazadores-recolectores de la actual Siria.

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