Analistas del mercado del cobre están revisando sus pronósticos de precios para el metal rojo, luego de interrupciones simultáneas en dos sectores clave en China que en conjunto representan más de la mitad de la demanda del país.

El colapso de un importante gestor inmobiliario chino, que ha desatado preocupaciones sobre la deuda del sector de la construcción, y una escasez de carbón que ha cortado el suministro de energía a los fabricantes se han acumulado como factores bajistas para el cobre en el corto plazo, dijeron analistas.

China es el mayor usuario de cobre del mundo y representa alrededor del 50% del consumo mundial, por lo que una reorganización del equilibrio del mercado del metal tiene repercusiones globales.

Las previsiones de una demanda sólida de cobre como parte de la transición energética global para todos los segmentos, desde estaciones de carga hasta plantas solares, compensan potencialmente la perspectiva pesimista a corto plazo.

Se espera que el consumo de cobre de los sectores de energía verde a nivel mundial se quintuplique en 10 años hasta el 2030, según muestran los datos de la consultora CRU Group.

“El panorama es bajista a corto plazo y alcista a largo plazo. Definitivamente esa es una buena manera de resumirlo. La dinámica de la demanda a largo plazo es excelente. Pero la demanda cíclica a corto plazo es claramente una preocupación”, dijo Colin Hamilton, director gerente de mercados de BMO Capital.

Los precios de referencia del cobre a tres meses en Londres han operado en gran medida en un estrecho rango de entre US$ 9.000 dólares y US$ 10.000 por tonelada durante los últimos cuatro meses, pero Hamilton prevé que caerán en alrededor de 1.000 dólares por tonelada a partir de ahora, o en más del 10%, debido a un consumo menor en el corto plazo de China.

“Probablemente estaría más en el campo de 8.000 dólares que en 9.000 dólares por tonelada”, expresó.

El que fue el gigante inmobiliario con más operaciones en bolsa de China, Evergrande Group, se enfrenta a una de las mayores reestructuraciones de deuda en la historia del país, con más de 300.000 millones de dólares en pasivos.

El posible colapso de una constructora y prestataria de tan alto perfil ha suscitado temores de contagio al resto del vasto sector inmobiliario de China, un enorme consumidor de cobre que podría verse impactado por una crisis de deuda persistente.

Al mismo tiempo, las restricciones de energía eléctrica prolongadas en China han generado incertidumbre sobre cuán complicada se volverá la capacidad de fabricación y por cuánto tiempo, después de que la actividad fabril cayera inesperadamente en septiembre.

La maquinaria, el aire acondicionado, los refrigeradores y otros bienes de consumo duraderos combinados representan el 42% del uso final del cobre en China y la construcción representa el 22%, según muestran los datos de CRU, mientras que la energía constituye el 22% y el transporte el 8%.

“El debilitamiento de la construcción, el endurecimiento de las condiciones del crédito, la crisis de Evergrande y la escasez de energía en China son vientos en contra clave para los precios del cobre”, dijo el analista de ANZ Soni Kumari.

Los analistas de Citi recortaron recientemente sus pronósticos de precios para el cobre a 8.200 dólares la tonelada para los próximos tres meses, desde 8.800 dólares en la estimación anterior, y a 8.600 dólares para el primer trimestre de 2022, desde 9.000 dólares.

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