Este año, “El padrino” cumple 50 años. La película de Francis Ford Coppola es considerada una de las grandes obras maestras del cine y un hito en las historias sobre la mafia.

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Basada en la novela de Mario Puzo, la cinta tuvo que sortear varios problemas para filmarse y llegar a las salas. Uno de los inconvenientes tuvo que ver con el tema mismo de la película: la mafia italoamericana.

El rodaje se realizó al mismo tiempo que Joseph Colombo, jefe de una de las cinco familias mafiosas que controlaban Nueva York, llevaba adelante una campaña para, curiosamente, desterrar los estereotipos que había en el cine y la televisión sobre la mafia y “la cosa nostra”.

En 1970 había fundado la Liga de Derechos Civiles de los Italoamericanos para luchar contra estos prejuicios. La filmación de una película sobre la mafia no iba a caerle demasiado bien.

¿Qué hizo Colombo al respecto? Amenazó a la producción de “El padrino” con protestas sindicales, demoras y demás incordios para boicotear la película. La empresa productora recibió amenazas de bomba y Albert S. Ruddy, productor de la cinta, recibió disparos de bala en su coche.

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Joseph Colombo, jefe de una de las familias mafiosas de Nueva York

Aquí es cuando Ruddy entra en la historia. Como responsable de que la filmación se concretara, tuvo que hacer algo al respecto: decidió negociar con la mafia.

Se reunió con Joseph Colombo y su hijo y les entregó el guion de la película, asegurando que la historia no tenía estereotipos mafiosos. Pero el criminal no se contentó tan fácil: instó a Ruddy a que no hubiera mención alguna a la mafia y la “cosa nostra”.

Además, exigió que se donaran las ganancias del estreno a un hospital de su liga. El productor aceptó y la filmación continuó sin inconvenientes. Incluso ciertas locaciones que no habían podido conseguir, de pronto estaban disponibles.

Durante esta negociación, Colombo ofreció un millón de dólares para detener la producción de “El padrino”. Entre lo más insólito, se supo que Ruddy llegó a ofrecer que algunos de los que trabajaban para el mafioso fueran extras en la película, interpretando -como en la vida- a matones y asesinos.

¿Algo más? Sí. Hubo una proyección exclusiva para miembros de la mafia en la que aparecieron un centenar de limusinas.

Cuando la empresa productora se enteró de las negociaciones de Ruddy con la mafia, lo despidieron de inmediato, pero finalmente lo volvieron a contratar por la insistencia de Francis Ford Coppola.

“El padrino” fue un éxito y pasó a la historia, pero quien nunca se enteró de esto fue el propio Colombo: en 1971 fue víctima de un tiroteo que lo dejó en coma hasta su muerte, en 1978.

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