Desde hoy entra en vigencia la Ley 21.224 sobre el cambio de orden de apellidos, lo que permitirá que las personas puedan solicitar al Registro Civil el cambio de orden de sus apellidos mediante un trámite administrativo, simplificando así este proceso que hasta ayer debía realizarse mediante un procedimiento judicial.

Al respecto se refirió esta mañana el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Hernán Larraín, destacando que desde ahora será “muy simple” llevar a cabo este trámite. Previo a esta ley, indicó, existía la posibilidad del cambio, pero era “a través de un juicio largo y engorroso con abogados y lleno de complicaciones para poder justificadamente hacer ese cambio”.

Con esta nueva ley, detalló, el orden de apellido se podrá determinar al momento de inscribir al hijo o hija en el Registro Civil, o mediante un trámite cuando la persona es mayor de edad.

”Cuando se inscribe a un hijo o hija a partir de hoy, el padre o madre que inscribe va a tener que definir qué orden de apellidos quiere. Si los padres están de acuerdo, va a ser muy simple, y si no están de acuerdo, será el oficial del Registro Civil el que definirá por sorteo con qué orden van a ser inscritos esos hijos”, explicó.

Así, ya inscrito el primero de los hijos comunes, los demás llevarán ese orden de los apellido “para producir unidad en ese ámbito familiar”.

Por otra parte, los mayores de 18 años que quieran cambiar el orden de sus apellidos, deberán agendar una reunión en el Registro Civil y ahí hacer la solicitud. El trámite no tendrá costo.

En el caso de que el adulto que pida el cambio de orden tenga hijos, agregó Larraín, dependerá de la edad: si son menores de 14 años ellos deberán seguir el cambio del padre o madre, mientras que en el caso de que tengan entre 14 y 18 años, ellos serán los que decidan si es quieren tener el cambio en sus apellidos o no.

Para aquellos padres que ya inscribieron a sus hijos, sostuvo, la ley ha abierto una ventana para que “a partir de un año a contar de hoy” puedan también realizar el cambio.

“Sigue siendo la misma persona legal, solo que ha cambiado el orden de los apellidos”

Si bien la gran mayoría de las personas podrán realizar este trámite, el ministro Larraín advirtió que hay excepciones.

“Si alguien tiene condenas por delitos que merezca pena aflictica, tiene que ir a un tribunal, que no lo va a autorizar mientras que esté viviendo esa situación. Si alguien ha sido condenado por delito sexual contra niños, niñas o adolescentes, nunca va a poder hacer el cambio del orden de los apellidos”, sostuvo.

“Quiero señalar que el cambio de orden de los apellidos no significa que las personas dejen de ser responsables de sus compromisos anteriores, uno sigue con este orden de apellidos nuevos con los mismos derechos y obligaciones antiguas. Por lo tanto sigue siendo la misma persona legal, solo que ha cambiado el orden de los apellidos”, agregó.

Por su parte, la subsecretaria de Derechos Humanos, Lorena Recabarren, destacó la importancia de esta ley por “el valor que tiene respecto de la autonomía personal, individual, de las personas de poder en pareja – o cuando las circunstancias hacen que sea solo una madre o un padre que inscriba al hijo – de poder determinar libremente y no bajo una imposición, cuál es el orden de los apellidos”.

“Vamos a poder tener muchos casos en donde los hijos e hijas van a poner al apellido de la madre siendo mayor de edad, por las circunstancias de la vida cuando fue solo la madre la que tuvo la posibilidad de acompañar o acompañó a esas personas, pero también cuando hay madres solteras, van a poder poner su apellido y eso creemos que es un gran paso también de este proyecto de ley que hoy día empieza su aplicación como una ley de la República”, concluyó.

/psg