Vaya semana para la Bolsa de Santiago. La renta variable local recibió como un balde de agua fría los resultados de las históricas elecciones del fin de semana y en solo tres sesiones perdió todo lo que había ganado en el año y más encima cayó a mínimos desde noviembre pasado.

En términos comparativos, podría decirse que el mercado bursátil reaccionó peor que el cambiario a los comicios en los que Chile Vamos, la coalición de gobierno, estuvo muy lejos de alcanzar el ansiado tercio en la Convención Constituyente.

El lunes el IPSA sufrió su mayor caída desde marzo de 2020 y luego le siguieron dos jornadas de ajustes consecutivos. De acuerdo a los registros de Bloomberg, en esas tres sesiones el mercado local destruyó casi US$ 16.704 millones en patrimonio bursátil

Esto es más que los US$ 15.270 millones de Enel Americas, la empresa más valiosa del IPSA.

En la jornada de hoy, la plaza local se tomó un respiro y cerró con un aumento de 1,24%, hasta los 4.080,47 puntos. No obstante, en algún minuto de la sesión estuvo cerca, muy cerca, de quebrar los 4.000 puntos (4.004,10), una barrera considerada clave por los expertos.

Medida en dólares, la Bolsa de Santiago acumuló en la semana una contracción 13,26%, convirtiéndola en la de peor desempeño en todo mundo. Y en mayo la cosa no mejora porque baja 10,08%, más que cualquier otra plaza del planeta.

“El mercado está muy atento al reordenamiento político post elecciones, donde los sectores más radicalizados de izquierda han descartado, por ahora, incluir a los sectores más de centro. Lo anterior abre nuevas expectativas y no es necesariamente negativo en el mediano plazo”, dijo Guilermo Araya, de Renta 4

“Estimamos que el IPSA va a transitar por un canal lateral, hasta que haya novedades que puedan reimpulsarlo al alza, como podrían ser el avance en el proceso de vacunación y futuros procesos de desconfinamiento”, agregó el experto.

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