“Solo hay una razón para bloquear el acceso a las redes sociales y aplicaciones de mensajería. El miedo”, escribió en su cuenta de Twitter Julie Chung, la subsecretaria norteamericana para Asuntos del Hemisferio Occidental de los EEUU.

La funcionaria aseguró que el régimen cubano le teme a lo que el pueblo tiene que decir. “Le teme a la verdad”, acusó.

En su mensaje, la funcionaria de Joe Biden arrobó al dictador cubano Miguel Díaz-Canel y a la Ministra de Comunicaciones de la República de Cuba, Mayra Arevich Marín, para asegurarse que el mensaje llegará sus destinatarios: el régimen.

Chung también acompañó su declaración con el hashtag #UnblockCuba, tendencia en Twitter para exigir que se levante el bloqueo de datos móviles y acceso a internet en toda la isla.

Los cortes de electricidad y los bloqueos de internet son una herramienta a la que usualmente recurre el régimen para sofocar protestas: el objetivo es que no se comparta ningún video ni convocatoria y, además, que el mundo no se entere de lo que está sucediendo allí. El hermetismo le ha permitido sobrevivir décadas a la brutal dictadura castrista y desde el 11 de julio, cuando una ola de protestas espontáneas sorprendió al mundo, el régimen volvió a poner en práctica la estrategia y bloqueó las comunicaciones en la isla.

Desde entonces, el régimen limitó el acceso a internet tanto fijo como móvil y ha utilizado otros métodos para filtrar contenido en línea con tecnología de fabricación china, aseguró Gaspar Pisanu, del grupo de derechos digitales Access Now. “Están eliminando la capacidad de las personas para usar datos móviles al revocar sus tarjetas SIM, censurar hashtags, bloquear mensajes en VPN”, dijo.

El presidente Joe Biden dijo el jueves pasado que la Casa Blanca está revisando si el gobierno estadounidense puede ayudar a los cubanos a recuperar el acceso a Internet. “Han cortado el acceso a internet. Estamos considerando si tenemos la capacidad tecnológica para restablecer ese acceso”, señaló durante una conferencia de prensa. Una idea planteada por los expertos sería enviar globos con WiFi móvil, una medida tomada durante desastres naturales.

Para sortear limitaciones a internet, los activistas echan mano a una variedad de recursos, incluidas redes privadas virtuales (VPN), “redes de malla” que conectan grupos de computadoras y técnicas para ocultar sus actividades, pero ninguna se ha utilizado a gran escala.

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