Pero si el Presidente sorprendió primero con las explicaciones de sus indultos –y tensionó de paso la relación con la Corte Suprema-, volvió a sorprender después con la elección de Ángel Valencia como su tercer candidato a fiscal nacional –pese que algunos en La Moneda decidían poco antes que lo único seguro era que Valencia no sería la carta presidencial. Nos vamos de sorpresa en sorpresa en este comienzo de año. Nadie decía que iba a ser fácil gobernar, y el año que se fue lo dejó en evidencia. Un asunto de desajustes y reacomodos. “Para un dirigente político es muy duro descubrir de la noche a la mañana que el país no es el que creía”, apuntaba Ascanio Cavallo. Y si bien él lo asociaba al 4/S, algo de eso hay también en lo que muestra la encuesta CEP.

Boletín semanal de Opinión de La Tercera por Juan Paulo Iglesias

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