Kiev se ve obligado a lanzar su ampliamente pregonada contraofensiva para justificar la financiación y los suministros de armas proporcionados por Occidente, según el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, quien aseguró que la falta de retorno de esas inversiones podría costarles a los líderes ucranianos no solo sus posiciones, sino también sus vidas.

«El enemigo lleva tiempo prometiendo una gran contraofensiva. Y parece que ya ha empezado algo», escribió en su cuenta de Telegram el expresidente ruso, en aparente alusión a un intento de ofensiva en el sur de la República Popular de Donetsk el pasado domingo, que las fuerzas rusas repelieron exitosamente eliminando una gran cantidad de combatientes y equipos militares ucranianos, según un informe del Ministerio de Defensa de Rusia.

Medvédev señaló que no hay «nada asombroso» en esa tentativa, puesto que «el régimen de Kiev no tiene otra opción. Debe atacar. Debe justificar el dinero y las armas recibidas», porque el «desengaño de sus dueños puede costarle a Zelenski y a sus compañeros no solo sus cargos, sino también vidas».

El exmandatario ruso aseveró que «bastarán unos pocos informes de agentes estadounidenses», que «desde hace tiempo están al mando del Servicios de Seguridad de Ucrania», para que «toda la banda de la cocaína quede desechada al instante» por «despilfarrar el dinero de los contribuyentes estadounidenses».

Medvédev pronosticó que el liderazgo ucraniano será finalmente ejecutado «con manos ajenas», al estilo de la muerte del líder fascista italiano Benito Mussolini: «Ordenarán a unos matones radicales que acaben con el drogadicto [Zelenski] por traición a la Patria y a la causa de [ícono ultranacionalista ucraniano Stepán] Bandera y le cuelguen de los pies junto con sus esbirros».

«Por tanto, al régimen de Kiev no le queda más remedio que llegar hasta el final, enviando a la perdición a miles de personas movilizadas», concluyó Medvédev insistiendo en que no se debe subestimar a un enemigo apoyado por Occidente y «dispuesto a todo» para borrar a Rusia «de la faz de la Tierra».

«Debemos detener al enemigo y luego lanzar una ofensiva», defendió el expresidente, declarando como objetivo «el derrocamiento completo del régimen nazi de Kiev».

/psg