El dictador norcoreano, Kim Jong-un, expresó su apoyo al presidente ruso, Vladimir Putin, en el marco de la guerra de Ucrania, y comunicó su deseo de lograr una “cooperación estratégica más estrecha” en un mensaje remitido hoy con motivo del día nacional de Rusia.

El dictador comunista ofreció el “pleno apoyo y solidaridad al pueblo ruso en su lucha por implementar la sagrada causa de preservar los derechos soberanos, el desarrollo y los intereses de su país frente al despotismo y arbitrariedades de los imperialistas”.

Como en anteriores misivas enviadas a Putin, Kim alabó su capacidad de mando diciendo que “gracias a la intachable decisión y liderazgo del presidente ruso, la lucha del pueblo ruso para frustrar las crecientes amenazas y desafíos de las fuerzas hostiles para privar a Rusia de su soberanía, seguridad y vida pacífica ha entrado en una nueva fase decisiva”.

La referencia a la invasión a Ucrania no se explaya en la mención de un apoyo específico, más allá de que queda clara su postura y su deseo de que Moscú se salga con la suya: “Triunfará sin falta la justicia y el pueblo ruso mantendrá la historia de victorias que es su tradición propia”.

Kim añadió en la carta, hecha hoy pública por la agencia de noticias KCNA, que tiene “voluntad de trabajar por una cooperación estratégica más estrecha entre la República Popular Democrática de Corea (nombre oficial del país) y Rusia”.

Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, Pyonyang ha mostrado su firme a apoyo a Moscú y ha acusado a Kiev y a Occidente de tratar de socavar la soberanía rusa.

En la enésima muestra de apoyo, el pasado viernes los medios norcoreanos publicaron un artículo acusando al gobierno ucraniano de estar detrás de la reciente voladura de la presa del embalse de Kajovka, que ha afectado gravemente a miles de personas en las orillas del Dniéper, a los cultivos de la zona e incluso compromete la refrigeración de la cercana planta nuclear de Zaporzhzhia.

Estados Unidos acusó en enero a Corea del Norte de suministrar cohetes y misiles al grupo paramilitar ruso Wagner, algo que Pyongyang niega.

En marzo, Washington aseguró disponer de pruebas de que Moscú acudió a Pyongyang para obtener armas para su ofensiva en Ucrania a cambio de alimentos para el empobrecido país asiático.

Como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia ha frenado el aumento de la presión sobre Corea del Norte, que está sometida a múltiples sanciones occidentales y de la ONU por sus programas de armas nucleares y misiles.

(Con información de AFP y EFE)

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