El abogado Cristiano Zanin asumió este jueves como miembro de la Corte Suprema de Brasil, para el que fue propuesto por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, a quien defendió en los juicios que lo llevaron a prisión durante 580 días.

La postulación de Zanin por parte de Lula generó polémica por la estrecha relación personal que existe entre ambos, pero todo eso fue ignorado por el Senado, que en junio pasado aprobó su nombramiento con una amplia mayoría de 58 votos a favor y 18 en contra.

De acuerdo a lo que publicó O Globo, los parlamentarios del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) incluso promovieron rondas de conversaciones informales para conocerlo mejor pero, según informes obtenidos por el periódico citado, no pudieron descifrarlo. Aun así, “no querían pelear” con el elegido de Lula.

Los parlamentarios salieron como entraron: sin tener la menor idea de lo que piensa”, resumió uno de los interlocutores de Lula en el ámbito jurídico.

El sábado, el ex abogado de Lula en el caso Lava Jato dio respuestas vagas cuando se le preguntó sobre temas que podrían molestar a la bancada conservadora del Senado. “Desde mi punto de vista, las drogas son un mal que deben combatirse”, dijo a los senadores; al tiempo que agregó: “El estado tiene un poder enorme y ese poder debe ser contenido cada vez que se usa fuera de la ley o se abusa de él”.

Respecto al aborto, recordó O Globo, que también se fue por la tangente, limitándose a decir que el derecho a la vida “está previsto en el artículo 5 de la Constitución” y que las posibilidades de interrupción del embarazo están previstas en el Código Penal.

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