El próximo lunes 8 de enero se conocerá el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre y con ello, el cierre del 2023. La cifra es un indicador clave para determinar si la inflación anual continúa su trayectoria descendiente. A noviembre, la inflación acumula un avance de 4,5% luego de que en noviembre se registrara un alza de 0,7% que sorprendió al mercado al superar con creces las expectativas que tenían. En su medición anual, los precios registran una variación de 4,7%.

Para diciembre, en tanto, las perspectivas apuntan a que el IPC será más contenido que los meses anteriores. Los economistas consultados esperan una variación entre 0,1% y -0,1%. De concretarse, la inflación anual cerraría el año entre 4,4% y 4,5%, en línea con la última proyección que hizo el Banco Central en el Informe de Política Monetaria (Ipom) de diciembre donde proyectó un 4,5% anual.

En ese mismo informe, el Central destacó que “el proceso de convergencia inflacionaria también ha estado apoyado por la disipación de los shocks de costos de años previos. Esto considera la resolución de los problemas logísticos que ocasionó la pandemia, así como la reversión del significativo incremento de los precios de las materias primas y alimentos que produjo la guerra en Ucrania. Se agrega el impacto de la apreciación del tipo de cambio real (TCR) tras los máximos que alcanzó a mediados de 2022, que se ha dado en paralelo a una reducción de los índices de incertidumbre local”, puntualizó el Banco Central en el Ipom de diciembre.

En ese sentido, el ente rector dijo que “la inflación ha seguido disminuyendo y se encamina a alcanzar la meta de 3% en la segunda mitad de 2024″.

¿Qué espera el mercado?

En la parte más baja de las expectativas se ubica Felipe Ruiz, economista de Bci. En su escenario base espera un registro de -0,1%. “Se recogen fuertes caídas en precios de gasolina y algunos alimentos, entre ellos, el precio de la papa. También esperamos una menor presión inflacionaria desde los precios de bienes”, sostiene.

Ruiz sostiene que, con este registro, la inflación cerraría el 2023 en 4,4% y para 2024 proyectamos que se ubique en 2,8% a diciembre.

Misma previsión entrega el economista jefe de Fynsa, Nathan Pincheira, quien espera una caída de 0,1% con lo que el año cerraría en 4,4%. Detrás de esta proyección, dice Pincheira “está el hecho que la mayor incidencia negativa provendría de alimentos, en especial de hortalizas y carne”.

En la otra vereda, dice que dentro de la división de Transportes destacaría al alza el transporte en bus interurbano, que se compensaría con las caídas en bencinas. “Creemos que lo de noviembre fue algo puntual que no pone en riesgo la disminución inflacionaria que está experimentando el país”, puntualiza Pincheira.

Felipe Alarcón, economista asesor de Euroamerica, también tiene en su escenario base una caída de 0,1%.

En la parte alta de las expectativas se sitúa, Carolina Molinare, economista del OCEC-UDP, quien espera una variación mensual de 0,1%. “Con esto se cerraría el 2023 con una inflación anual en torno a 4,5%, manteniendo la tendencia de disminución de la inflación en términos anuales”, acota.

Para la economista, diciembre tuvo “un escenario económico con peso más apreciado que en noviembre y una disminución del precio de los combustibles, por lo tanto, esto debería influir en una menor variación que noviembre y presionar a la baja en ítems como transporte y energía”. Por otro lado, sostiene que “el ítem de alimentos debiese presionar al alza, considerando la estacionalidad de diciembre producto de las fiestas de fin de año”.

Tomás Flores, economista de Libertad y Desarrollo (LyD) también espera un 0,1% para diciembre con lo cual el año cerraría en 4,5%. En su análisis afirma que “los productos que incidirán a la baja están los combustibles y alimentos frescos, mientras que al alza vestuario, pasajes y paquete turismo”.

A esta previsión se suma el economista Alejandro Alarcón, quien también prevé un registro de 0,1% para el último mes de 2023.

Expectativas empresariales

Otra medición sobre los precios es la que tienen las empresas. De acuerdo a los Determinantes y Expectativas de Precios, publicada este miércoles por el Banco Central, la mediana de las expectativas de inflación de las empresas para los próximos 12 y 24 meses se mantuvieron en 5% y 4% interanual, respectivamente según los datos recopilados en el periodo septiembre a noviembre, versus los de agosto – octubre.

La cifra contrasta con las previsiones del Banco Central que en su Informe de Política Monetaria (Ipom) de diciembre ajustó levemente la proyección de inflación para el próximo año de 3% a 2,9%.

De acuerdo al sondeo, la evolución de los factores de las empresas muestra un escenario en que sus precios de venta disminuyen, pero a menor velocidad que en el trimestre anterior. En tanto, los niveles de venta y márgenes de ganancia se mantienen cayendo a un ritmo similar.

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