Fue la exministra Karla Rubilar quien primero divulgó en Televisión Nacional una versión de lo que habría ocurrido en el momento del accidente de helicóptero que terminó con la vida del expresidente Sebastián Piñera, en la comuna de Lago Ranco, Región de Los Ríos.

En un panel televisivo del martes, mismo día del accidente, Rubilar comunicó las que habrían sido las últimas palabras de Piñera, que tenían un tono heroico. Esto citando una presunta declaración de la hermana del exjefe de Estado, quien también iba a bordo de la aeronave siniestrada.

“Ahora nos enteramos de las declaraciones de la pichita, de la hermana del presidente (Piñera), que dice que las últimas palabras del presidente fueron: ‘Salten ustedes primero, porque si yo salto con ustedes, el helicóptero les va a caer encima’”. “Eso lo acaba de decir la pichita, perdón, pero eso es el presidente Piñera”, agregó.

Según se informó ese día, Piñera había acudido a almorzar a la residencia de su amigo, el empresario José Cox. A la salida, minutos antes de las 15.00, se registraban lluvias en la zona, lo que habría dificultado el pilotaje de la aeronave. De hecho, el helicóptero alcanzó a avanzar solo algunos metros, para luego terminar estrellado en el fondo del lago.

La versión de Rubilar es la misma que sostiene uno hermano de Sebastián Piñera, Pablo. “Sebastián a todos les dijo que salgan ‘ustedes primero y yo saldré último’ (…). (Magdalena) se acordó que salió y punto, estaba bastante shockeada”, contó en entrevista con La Tercera. “Sebastián lo que hizo fue aterrizar arriba del lago (…). Y fue su último gesto de cariño y de decisión”, agregó.

Ayer surgió una nueva versión de esos minutos finales. En radio Agricultura, Fabio Valdés, amigo de Piñera, entregó detalles del accidente. Según dijo, se comunicó con la esposa de José Cox, Loreto Alcaino. “Estuve tratando de conseguir una versión fidedigna y veraz sobre qué sucedió”, partió diciendo.

Según dijo, el trayecto que separa la casa de Cox con la de Piñera, en Futrono, es de 7 minutos en helicóptero. “Estaba lloviznando, no es que había una lluvia terrible, las nubes estaban altas y no había viento”.

“Salieron (de la casa de Cox) y al parecer el parabrisas del helicóptero se le empañó totalmente y quedó ciego. Entonces, a 100 metros de distancia de la casa de los Cox intentó volver a tierra, volver a la playa. Y ahí quizás por una mala maniobra o una precipitación producto de las circunstancias que estaba viviendo cuasi ciego el helicóptero cayó. Y cayó de costado hacia el lado de él. Y el golpe tiene que haberlo recibido él”, relató Valdés, quien fuera compañero de colegio de Piñera.

Tras ello, con el helicóptero de costado hundiéndose en el agua, Ignacio Guerrero, otro de los ocupantes, abrió la puerta de su lado y salió junto a su hijo, Bautista. Lo mismo hizo Magdalena “a duras penas”. Todos nadaron hasta la orilla. “Trataron de sacar a Sebastián, pero el helicóptero estaba semihundido, Sebastián estaba semihundido y no lo pudieron sacar”.

El bombero Ricardo González, quien rescató el cuerpo de Piñera en el lago Ranco, se refirió a su trabajo en La Tercera. Según dijo encontró el cuerpo libre, “sin el cinturón, a un costado del helicóptero, a 28 metros de profundidad”. Sobre esto, Valdés dijo: “Se pudo desabrochar, pero quizá las fuerzas no eran tan buenas para salir arriba. Eso fue lo que sucedió, según me contaron fuentes directas”.

“Sebastián normalmente hacía paseos en helicóptero en el Lago Ranco a distintas amistades. A mí siempre me convidaba, pero la verdad es que yo no me subía, le tengo miedo al helicóptero. Le decía ‘cuidado, cuidado, cuidado, esta cosita es peligrosa’. Pero él tenía también mucha fe en sí mismo. Y tenía también suerte, porque tuvo otros percances donde salió ileso”, comentó.

Asimismo, dijo que a la esposa de Piñera, Cecilia Morel, no le gustaba que su marido piloteara el helicóptero; sin embargo, “ Sebastián era porfiado. Era una locomotora, no se quedaba tranquilo”.

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