El alza exponencial en las cifras de fraudes reportadas por lo bancos requiere de una «urgente solución», señaló Enrique Marshall, presidente del Consejo Consultivo del Mercado de Capitales del Ministerio de Hacienda.

El año pasado, los bancos desembolsaron cerca de US$280 millones por fraudes y la Asociación de Bancos (Abif) proyecta que en el segundo trimestre de 2023 y el primero de 2024 paguen US$350 millones.

La opinión Marshall en esta materia es que «estamos frente a un problema grave, que crece a un ritmo exponencial», agregando -en un seminario sobre digitalización del efectivo de ChilePay, que «las cifras de Chile eran comparables con las de otros países, no eran alarmantes y han pasado a serlo, sobre todo en esta dimensión del autofraude».

«Tenemos que revisar la regulación porque hay bastante coincidencias en que la regulación quedó mal diseñada, y por tanto induce a que esto ocurra. Hay que poner atajo prontamente», subrayó.

Y aunque existe un proyecto en trámite, Marshall sostuvo que «la opinión generalizada es que es una iniciativa insuficiente se debería contemplar un eximente a la restitución obligatoria en aquellos casos que existan antecedentes suficientes para acreditar que el mismo usuario es el responsable del autofraude».

«Los incentivos son incorrectos, tanto para emisores como para tarjetahabientes. ¿Qué incentivo puede tener un emisor de poner los mejores resguardos si sabe que al final va a tener que pagar sí o sí (el fraude)? ¿Cómo rentabiliza una inversión destinada a evitar los fraudes? No tiene sentido», cerró el economista.

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