Desde la semana pasada la atención mediática no cesa su escrutinio sobre una serie de documentos clasificados, supuestamente elaborados por el Pentágono y las agencias especiales de EE.UU., que se centran en Ucrania, la ayuda armamentística de Occidente a Kiev, pero también salen a la luz detalles como el espionaje de Washington a Israel o Corea del Sur, entre otros.

La filtración, que se produjo ante los preparativos de Kiev para realizar una contraofensiva en el conflicto con Rusia, ya hizo que tanto el Pentágono como el Departamento de Justicia estadounidense lanzaran investigaciones para estimar potenciales repercusiones.

¿De qué van los documentos?

Los materiales destapados, presuntamente elaborados en febrero y marzo, se focalizan en cuestiones tales como las pérdidas aproximadas de Ucrania y Rusia desde el inicio del conflicto, las armas y los equipos que Kiev necesitará en el futuro, el calendario de entregas por parte de Washington y la OTAN, el número de efectivos y el material bélico en diferentes frentes, las capacidades de la defensa antiaérea ucraniana, así como el desarrollo del conflicto en general.

Además, los papeles descubiertos mencionan que EE.UU., supuestamente, «penetró tan profundamente en el Ejército ruso y sus mandos que puede advertir a Ucrania con antelación de los ataques y evaluar con fiabilidad los puntos fuertes y débiles de las fuerzas rusas», informó este domingo el diario The Washington Post.

¿Israel enviará armas a Kiev?

En uno de los informes se enumeran «vías» para que Israel acabe enviando «ayuda letal» a Ucrania, algo que se ha negado a hacer frente a la posible escalada de tensiones con Rusia y la presencia de sus tropas en Siria.

Particularmente, se considera como el «más plausible» el escenario en el que el Estado israelí entregue armas a Ucrania bajo el llamado modelo turco. Esto significaría que Israel «vende sistemas de defensa letales o los proporciona a través de terceras entidades», pero en público aboga por la paz y «se ofrece a acoger esfuerzos de mediación». Otra hipótesis indica que el apoyo de Moscú a Irán y Siria podría inclinar a los israelíes a que suministren armas para Ucrania, recoge el canal NBC.

El papel de China

Otro documento de inteligencia estadounidense apunta a que China podría usar los ataques ucranianos contra objetivos ubicados en las profundidades de Rusia como «una oportunidad para presentar a la OTAN como agresor», por lo que Pekín podría «aumentar su ayuda a Rusia si considerara que los ataques son «significativos», detalla la CNN.

¿Dónde se filtraron?

La información apareció circulando en diferentes redes sociales como Twitter, Telegram, YouTube, así como en plataformas populares entre aficionados a los videojuegos.

Pese a que los documentos fotografiados llamaron la atención recién en estos días, habían empezado a circular ya en enero, sugiere el periódico The Wall Street Journal. El medio destaca que la filtración se inició «en un canal de mensajería en el que se intercambiaban de memes, chistes y comentarios racistas».

En particular, uno de los miembros del grupo comenzó a divulgar materiales, muchos de los cuales llevaban la marca de ‘ultrasecreto’, relativos al conflicto en Ucrania, así como mensajes interceptados sobre Israel y Corea del Sur. Centenares de documentos permanecieron en un pequeño grupo de Discord hasta principios de marzo, cuando un usuario volvió a publicar varios papeles en otra agrupación con mayor alcance de audiencia.

Al convertirse la filtración en una noticia a nivel mundial, miembros de grupos en Discord se apresuraron a eliminar sus cuentas y borrar sus servidores, temiendo represalias de EE.UU. y atención no deseada de las agencias especiales de otros países, recalca el WSJ.

¿Quién está detrás?

La cuestión clave es quién está detrás de la filtración, pero «nadie» tiene la respuesta, indica la agencia Bloomberg. Uno de los altos oficiales estadounidenses que habló con Reuters bajo anonimato señaló que las investigaciones están analizando cuatro o cinco teorías que van desde «un empleado descontento a una amenaza interna que quería socavar activamente los intereses de seguridad nacional» de Washington.

Las fuentes de Reuters no descartaron que los documentos puedieran haber sido manipulados para confundir a los investigadores o para difundir información falsa.

Por su parte, el asesor del jefe de la Oficina Presidencial de Ucrania, Mijaíl Podoliak, tildó la filtración como «una prueba innegable del juego informativo exclusivamente operativo de Rusia», al tiempo que aseguró que los materiales se basaban en «una gran cantidad de información ficticia».

Mientras, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló en comentarios a la CNN que Rusia no tenía «la menor duda sobre la implicación directa o indirecta de EE.UU. y la OTAN en el conflicto entre Rusia y Ucrania».

De todos modos, es «muy poco probable» que se puedan eliminar u ocultar los datos destapados, dado que la información circula ampliamente en Internet, sintetizan desde Bloomberg.

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