El expresidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó durante un discurso en Mount Pocono, Pensilvania, que las Fuerzas Armadas estadounidenses podrían iniciar ataques terrestres en países de Latinoamérica como parte de su estrategia contra los cárteles del narcotráfico.
“Ahora lo haremos en tierra. Porque es mucho más fácil por tierra”, declaró, al referirse a los reiterados operativos contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico. El mandatario añadió que estas acciones habrían generado dificultades para que las organizaciones criminales consigan tripulaciones: “Nadie quiere salir a pescar ya, tampoco. Creo que hemos destruido el mercado de botes”, afirmó.
Una operación militar en expansión
Desde agosto, Estados Unidos mantiene un significativo despliegue militar frente a las costas de Venezuela, argumentando que forma parte de operaciones de lucha contra el narcotráfico. Posteriormente, Washington anunció la llamada “Operación Lanza del Sur”, cuyo objetivo oficial es “eliminar a los narcoterroristas del hemisferio occidental” y “proteger a EE.UU. de las drogas que están matando a sus ciudadanos”.
Operativos letales y falta de pruebas
En el marco de estas acciones, se han llevado a cabo bombardeos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes tanto en el Caribe como en el Pacífico. Los ataques habrían dejado más de 80 personas fallecidas, sin que se hayan presentado pruebas concluyentes de su vinculación con el tráfico de drogas.
Acusaciones contra Nicolás Maduro
Washington ha acusado al presidente venezolano Nicolás Maduro de liderar un cártel del narcotráfico, incrementando incluso la recompensa por su captura. Sin embargo, según el texto original, estas acusaciones no se han sustentado con evidencia pública.
Por su parte, Caracas sostiene que el verdadero objetivo de Estados Unidos es promover un “cambio de régimen” para apropiarse de las ricas reservas petroleras y gasísticas de Venezuela.
Contradicciones y cuestionamientos internacionales
De acuerdo con organismos internacionales citados en el texto, como la ONU y la DEA, Venezuela no sería una ruta principal para el envío de drogas hacia EE.UU., ya que más del 80 % del flujo ilícito utiliza la ruta del Pacífico.
Las operaciones estadounidenses han recibido condena internacional. Rusia, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y los gobiernos de Colombia, México y Brasil han criticado los ataques, y diversos expertos han calificado los bombardeos contra embarcaciones como “ejecuciones sumarias” que violarían el derecho internacional.
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