El Poder Judicial de Chile registró al cierre del tercer trimestre de 2025 un total de 41.703 casos de fraudes, cifra que fue debidamente notificada y hecha pública. Este número representa el mayor hito desde que comenzaron los registros en 2013, y supone un incremento de 64,4% respecto al mismo período de 2024, cuando se contabilizaron 25.361 fraudes.

Cifras trimestrales en alza

  • Entre julio y septiembre de 2025 se anotaron 14.382 casos, el segundo mayor registro histórico, solo superado por el trimestre anterior (abril-junio), que alcanzó 16.435 casos.
  • El aumento interanual del tercer trimestre fue de 28,7% frente a los 11.170 casos del mismo período de 2023.

Informe de Sheriff: tendencias alarmantes

De acuerdo con un informe de Sheriff, plataforma especializada en análisis de riesgos, el panorama refleja una “alarmante” tendencia en los fraudes penales.

  • Estafas y otras defraudaciones siguen siendo los delitos más frecuentes, representando 68,51% del total hasta septiembre de 2025.
  • El uso malicioso de tarjetas y dispositivos electrónicos ha tenido un crecimiento explosivo: en 2019 casi no existía, pero en 2025 ya alcanza 20,31% del total, frente al 2,92% en 2019 y 4,63% en 2024.
  • La apropiación indebida se mantiene estable, con 8,57% en 2025, cifra similar al 8,47% de 2019.

Delincuencia digital y adaptación

Vicente Cruz, CEO de Sheriff, destacó que la delincuencia ha mostrado una rápida adaptación al mundo digital: “Lo que antes eran estafas tradicionales, hoy se ha volcado masivamente al uso malicioso de tarjetas y dispositivos electrónicos. Los delincuentes están aprovechando las brechas tecnológicas mucho más rápido de lo que las empresas y las personas logran protegerse, convirtiendo al fraude en un problema masivo y persistente”.

Descentralización geográfica del fraude

El informe revela un quiebre territorial en la distribución de los delitos:

  • Maule y O’Higgins concentran casi el 38% del fraude nacional, dejando atrás cifras marginales.
  • La Región Metropolitana sigue liderando con cerca del 30% de los casos.
  • En contraste, Arica y Parinacota, Magallanes y Tarapacá registran la menor participación.

Cruz enfatizó que el fraude “ya no es un riesgo solo de Santiago, sino un desafío estructural en todo Chile”, lo que exige pasar de una seguridad reactiva a una debida diligencia constante.

Impacto transversal en la economía

El reporte de Sheriff advierte que el fraude ya no es un problema sectorial, sino transversal, afectando tanto a la banca como al comercio:

  • La banca enfrenta ataques directos a los medios de pago.
  • El comercio sufre suplantación de identidad para obtener bienes o créditos.

“El delito digital se ha convertido en el gran igualador de riesgos. La única defensa real es dejar de ser reactivos y validar la identidad y el historial de cada actor antes de cerrar cualquier negocio”, señala el informe.

Cambio en la composición de los delitos

  • Estafas y defraudaciones siguen siendo el delito principal, aunque su peso ha disminuido frente a años anteriores.
  • El uso malicioso de tarjetas y dispositivos pasó de ser casi inexistente en 2019 a representar 20,31% en 2025, un salto histórico.
  • La apropiación indebida, que históricamente representaba más del 20%, hoy bajó a 8,57%, reflejando que el riesgo ya no es solo interno, sino principalmente externo y digital.

Conclusión: El fraude en Chile atraviesa un cambio estructural, con un fuerte traslado hacia el ámbito digital y una descentralización geográfica que obliga a empresas y ciudadanos a reforzar sus mecanismos de seguridad de manera constante.

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